Monjes budistas reúnen a miles de personas en Washington en el final de su marcha
Un grupo de monjes budistas celebraron este miércoles un encuentro de clausura en el monumento a Lincoln en Washington al que acudieron miles de personas para recibir a los religiosos después de su marcha de más de cien días recorriendo Estados Unidos con el objetivo de promover la paz.
«Estamos en un momento muy peligroso en muchas áreas diferentes en nuestro país. Así que creo que con los monjes caminando, mostrando cómo podemos responder, reaccionar y cambiar las cosas sin confrontación ni confusión, tenemos esperanza», dijo a EFE Gretchen Montague, quien viajó en la madrugada del miércoles desde Carolina del Norte para llegar a tiempo al encuentro.
Al igual que Montague, miles de personas recibieron al grupo de 19 monjes en el monumento a Lincoln con flores y pancartas por la paz, inspiradas por su mensaje y por el trayecto de 109 días que han recorrido los religiosos hasta llegar a la capital.
Durante la ceremonia, uno de los monjes destacó la reunión de diferentes razas y culturas sin distinción por religiones.
Jim Cash, otro de los asistentes, dijo a EFE que este encuentro -que describe como algo histórico- ha llegado en un momento «muy interesante» por la división y la frustración que se percibe en el país: «Esto nos recuerda lo que podemos conseguir cuando nos juntamos y dejamos a un lado nuestras diferencias», subrayó.
A su lado está su perro Milo, que -según bromea el dueño-, se parece a Aloka, el perro de rescate que ha viajado con los monjes estos últimos meses.
La mayoría de los asistentes han seguido el camino de los monjes en redes sociales, donde el grupo comparte actualizaciones frecuentes y brinda imágenes en vivo para el público.
Su ruta comenzó el 26 de octubre de 2025 en el centro budista Huong Dao Vipassana Bhavana, en Fort Worth (Texas), con parada en ocho estados diferentes donde organizaron sesiones para enseñar técnicas básicas de respiración y concentración.
Un trayecto con complicaciones
Durante su camino sufrieron distintas adversidades, como un accidente en Texas en noviembre tras el que uno de los monjes tuvo que someterse a una amputación de pierna.
Algunas personas destacaron las largas jornadas de los monjes durante la tormenta invernal que azotó Estados Unidos las semanas pasadas, cuando muchos caminantes completaron el trayecto descalzos o en calcetines.
Tras la ceremonia, los religiosos albergarán una sesión de meditación de tres horas en la Universidad de George Washington, al que también prevén acudir muchos seguidores.
Su agenda en Washington incluyó una ceremonia en la Catedral Nacional, donde se les unieron otros 100 monjes y monjas budistas, y su paso por el Capitolio.
El jueves, después de una parada en Maryland, planean regresar en autobús a Texas y completar a pie los últimos kilómetros hasta el templo donde comenzó la peregrinación.
«Este no es nuestro último destino. La marcha sigue porque el camino a la paz debe continuar», concluyó uno de ellos durante el encuentro.

