Jefes de Policía de Minnesota piden una reunión con Trump para «reducir la tensión»

La Asociación de Jefes de Policía de Minnesota (MCPA) pidió este lunes una reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para «reducir la tensión» en el estado después del despliegue de los agentes federales de inmigración, operativo que ya suma dos muertes y decenas de detenciones.

 

Los agentes aseguraron que cumplir con sus responsabilidades, como «proteger la vida, hacer cumplir la ley y servir a las comunidades de acuerdo con los principios constitucionales», supone cada vez retos mayores.

 

«Esa labor depende de una formación integral, de prácticas de investigación sólidas, del respeto al Estado de derecho y de una coordinación eficaz entre los socios locales, estatales y federales», afirmaron.

 

La asociación señaló que «un liderazgo reflexivo y una comunicación responsable son esenciales para reducir la tensión en lugar de amplificarla».

 

«La rendición de cuentas, la transparencia y la profesionalidad son esenciales para mantener la confianza de lo público», añadió.

 

La asociación aseguró que los vecinos del estado están «experimentando un aumento del estrés y la incertidumbre» que se traduce en «una carga significativa» para los organismos de seguridad pública que les prestan servicio.

 

«Se pide a los profesionales de las fuerzas del orden que actúen en entornos complejos y de gran presión, mientras que las comunidades buscan tranquilidad, claridad y estabilidad».

 

La MCPA apostó por seguir un camino «constructivo» que refuerce la seguridad pública y proteja a los profesionales.

 

El despliegue de agentes federales multiplica por cinco el número de efectivos locales y estatales.

 

Los manifestantes, que protestan contra la brutalidad de los agentes de inmigración que han matado a Renne Good y a Alex Pretti en menos de tres semanas, han llegado a pedir a los agentes locales que se enfrenten a los federales para protegerles.

 

Colectivos y organizaciones, como Amnistía Internacional, denunciaron que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) actúa de manera «impune» y pidió rendición de cuentas por sus «violaciones de derechos humanos» tras las dos muertes.