Pese a advertencias, estados de EEUU están reabriendo

AP

Ante el avance de la campaña de inoculación y el surgimiento de una tercera vacuna, varios estados de Estados Unidos están levantando las restricciones a pesar de las advertencias de expertos de que la pandemia está lejos de terminar y que un retorno apresurado podría prolongar el sufrimiento.

En Massachusetts será más fácil salir al teatro y a comer a partir del lunes. En Missouri, donde cada localidad fija sus propias reglas, las dos zonas metropolitanas más grandes — San Luis y Kansas City — están levantando algunas restricciones. El gobernador de Iowa recientemente derogó la obligación de ponerse la mascarilla y los límites al número de gente dentro de bares y restaurantes, mientras que el poblado de Lawrence, donde está la Universidad de Kansas, ahora deja que los comercios abran hasta la medianoche.

Mike Lee, propietario de Trezo Mare Restaurant & Lounge en Kansas City, dijo estar esperanzado de que la llegada de las vacunas y el clima más cálido mejore la situación económica de su establecimiento.

“Creo que la gente está emocionada de poder dejar todo esto atrás y empezar a vivir la vida como antes”, comentó Lee.

Los envíos de cargamentos de las vacunas a los estados están acelerándose. Casi el 20% de la población adulta del país — más de 50 millones de personas — han recibido por lo menos una de las dos dosis y 10% han recibido las dos, dos meses y medio después del lanzamiento de la campaña de vacunación, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).

Johnson & Johnson, cuya vacuna necesita una sola inyección, envió unas 4 millones de dosis el domingo por la noche para que comiencen a aplicarse el martes. La compañía despachará otras 16 millones de dosis para fines de marzo y un total de 100 millones para fines de junio.

Ello se suma a las dosis ya disponibles de Pfizer y Moderna y contribuirá al objetivo de vacunar a todos los adultos del país para mediados del verano. La Casa Blanca está animando a la ciudadanía a ponerse la primera vacuna que encuentre disponible, sea cual sea.

En la ciudad de Nueva York, donde comer dentro de los restaurantes ahora se permite con ciertas limitaciones, las autoridades afirman que la vacuna de J&J les ayudará a inocular a millones de personas más para el verano, incluyendo una iniciativa de ir casa por casa para inyectar a los ancianos que no pueden salir de sus hogares.

Sin embargo, las autoridades siguen advirtiendo que reanudar las actividades sociales y comerciales demasiado rápido podría ser nocivo, especialmente cuando se toma en cuenta que han surgido nuevas variantes de la enfermedad.

El lunes, la directora de los CDC, la doctora Rochelle Walensky, hizo un llamado a las autoridades estatales y a la ciudadanía en general a no bajar la guardia, afirmando que se siente “sumamente preocupada ante reportes de que ciertos estados están levantando las precisas medidas de salud que hemos recomendado”.