McConnell no convocará al Senado para juicio político

AP

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, rechazó el miércoles un intento demócrata de convocar a una sesión de emergencia para realizar un juicio político al presidente Donald Trump, con lo cual resulta prácticamente asegurado que éste no se realizará antes de que finalice el período presidencial.

Sin embargo, según un estratega republicano, el senador dijo a varias personas que Trump perpetró en su opinión delitos que merecen juicio político. McConnell también considera que el intento de los legisladores demócratas de hacerle juicio a Trump es un momento oportuno para distanciar al Partido Republicano del presidente saliente, dijo el estratega, que habló bajo la condición de anonimato.

El distanciamiento entre McConnell y Trump es significativo porque, al ser el republicano más poderoso en Washington una vez que el demócrata Joe Biden asuma la presidencia la semana entrante, esto facilitará que otros legisladores republicanos se vuelvan contra el presidente saliente. El diario The New York Times fue el primero en informar sobre la posición de McConnell el martes,

El Senado está en receso y su próxima sesión está prevista para el 19 de enero, la víspera de la juramentación de Biden. Por ley, se lo puede convocar a una sesión de emergencia si los líderes de ambos bloques —McConnell y el demócrata Chuck Schumer— coinciden en ello.

Schumer ha pedido una sesión de emergencia para destituir a Trump antes del final de su período, mencionando los problemas impredecibles que podría causar.

Según un vocero de McConnell, colaboradores de éste dijeron a la oficina de Schumer que el republicano no estaba de acuerdo con convocar a una sesión de emergencia. El vocero no explicó los motivos.

La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, se disponía a aprobar una acusación contra Trump de incitación a la insurrección, un segundo juicio político de su agitada presidencia. El miércoles pasado Trump incitó a una turba de seguidores suyos a marchar al Capitolio, donde interrumpieron la certificación formal por el Congreso del triunfo de Biden. Los disturbios dejaron un saldo de cinco muertos.