HRW exhorta a presionar a Maduro por escasez en Venezuela

Washington Hispanic

AP

a organización defensora de los derechos humanos dijo que el número de venezolanos que llega a Brasil y permanece en el país se ha quintuplicado de 1.341 en 2014 a 7.150 en los primeros 11 meses de 2016, según datos oficiales. Agregó que muchos viven en condiciones precarias en las calles, pero los 65 venezolanos entrevistados por la organización en febrero dijeron que estaban mejor en Brasil que en Venezuela.

También señaló que el drástico aumento en el número de pacientes venezolanos ha puesto a prueba la capacidad de los dos principales hospitales de la ciudad brasileña de Boa Vista.

«Tarde o temprano Brasil y otros gobiernos de la región tendrán que presionar al gobierno de Venezuela para que deje de negar la crisis y adopte medidas adecuadas para solucionarla», dijo en conferencia de prensa el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco.

«La crisis que muestra a venezolanos huyendo de la inseguridad, falta de alimentos y medicinas y represión es absolutamente única en América Latina», agregó. «Es un caso que debe concitar la inmediata atención de los países de la región».

El gobierno de Maduro ha negado la existencia de una crisis humanitaria y ha rehusado ayuda extranjera. Human Rights Watch lo acusa de brindar una respuesta insuficiente, que equivale a una vulneración de los derechos de los venezolanos a la salud y a la alimentación.

The Associated Press solicitó un comentario a la embajada venezolana sin obtenerlo de inmediato.

Vivanco dijo que compartió el documento con el secretario general de la OEA Luis Almagro, quien se ha manifestado a favor de suspender a Venezuela del organismo continental a menos que Maduro celebre elecciones generales a la brevedad.

El Consejo Permanente de la OEA adoptó a comienzos de mes una resolución según la cual se ha violado el orden constitucional en Venezuela pero no ha convocado una sesión para evaluar la posibilidad de suspender al país sudamericano.

La Carta Democrática Interamericana -que establece los estándares democráticos acordados por los países del hemisferio en 2001- estipula que se puede suspender a un país solamente si así lo disponen 24 de los 34 estados miembros de la OEA.