Debate proyecto de ley de inmigración en el Condado de Montgomery

Dueños de negocios, estudiantes de secundaria y líderes cívicos y religiosos abarrotaron el martes la sala del Concejo del Condado de Montgomery para pedir a los 11 concejales que aprueben la Ley TRUST.

La propuesta busca convertir en ley las políticas actuales del condado que limitan la cooperación de las autoridades locales con los esfuerzos federales de control migratorio. Además, establecería formalmente la política de brindar servicios a todos los residentes, sin importar su estatus migratorio.

La presidenta del Concejo, Natali Fani-González —quien ha hablado públicamente sobre sus propios procesos de deportación— advirtió al público al inicio de la audiencia:
“Por favor, no aplaudan, no abucheen y no interrumpan a los oradores”.

Acto seguido, dio paso al primer panel de testimonios.

Aunque el proyecto de ley se aplica únicamente al Condado de Montgomery, durante la audiencia se mencionó en varias ocasiones el reciente asesinato de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que murió tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 7 de enero en Minneapolis.

El administrador adjunto del condado, Earl Stoddard, se refirió de manera general a las acciones de ICE.
“Estas prácticas han dificultado el trabajo de las fuerzas del orden locales y, francamente, han erosionado la confianza en el gobierno a nivel nacional”, afirmó Stoddard.

Explicó que el proyecto de ley acelerado que evalúa el Concejo establecería “circunstancias muy limitadas” en las que el condado podría recibir una orden de retención migratoria dirigida al Departamento de Correcciones, únicamente en casos de personas condenadas por delitos violentos u otras violaciones graves a la confianza pública.

En esas situaciones, el departamento podría notificar a ICE antes de liberar a la persona, pero el condado no la mantendría detenida más allá de la fecha de liberación establecida por ley.
“Esto logra un equilibrio adecuado para promover la seguridad pública de todos”, señaló Stoddard.

Durante su intervención, Nicole Isern —quien explicó que nació y creció en Lima, Perú, y actualmente trabaja como educadora en el condado— se quebró emocionalmente al relatar cómo trabajadores sociales escolares u otros empleados acompañan a estudiantes a citas médicas en Washington, D.C., “para que los padres puedan mantenerse ocultos y a salvo”.

“Decimos que queremos que nuestros hijos prosperen, que lean al nivel de su grado y que sobresalgan en matemáticas. ¿En qué mundo eso es posible cuando los niños están de luto por la desaparición de uno de sus padres?”, preguntó entre lágrimas.

Inmediatamente después, Stacey Sauter, integrante del Comité Central Republicano del Condado de Montgomery, tomó la palabra desde la mesa de testigos.
“Es difícil hablar después de algo así”, dijo en referencia al testimonio de Isern, “especialmente cuando uno está aquí para oponerse al proyecto de ley”.

“Para ser claros, los inmigrantes ya cuentan con importantes protecciones de derechos civiles. Lo que con demasiada frecuencia se pasa por alto son los derechos cívicos de los contribuyentes”, expresó Sauter ante el Concejo.

Por su parte, el pequeño empresario Omar Lazo, miembro de la Asociación Latina de Restaurantes del condado, afirmó que el temor a las acciones de control migratorio tiene un impacto profundo en negocios pequeños como el suyo.

Pie de foto:
La presidenta del Concejo del Condado de Montgomery, Natali Fani-González.
Crédito de la foto: Página oficial de Facebook de Fani-González