Comienza el despido de 10.000 trabajadores en el Departamento de Salud
Los despidos de hasta 10.000 trabajadores de en las principales agencias de salud de Estados Unidos comenzaron el martes, en el marco de una gran reestructuración de la plantilla del gobierno federal ordenada por el presidente Donald Trump.
A los despidos que comenzaron este martes, hay que sumar otro recorte de 10.000 empleados en el sector en el marco del programa de bajas voluntarias y jubilaciones anticipadas emprendido por Trump y su mano derecha, Elon Musk.
Así, la plantilla del Departamento de Salud y sus agencias pasarán de 82.000 a 62.000, según un comunicado del Gobierno emitido la semana pasada.
El ahorro estimado será de 1.800 millones de dólares anuales, una gota en el mar del presupuesto del Departamento de Salud y Servicios Humanos, que asciende a 1,8 billones de dólares.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., declaró la semana pasada que los despidos forman parte de una reforma mayor en su departamento, con el objetivo de reenfocar los esfuerzos hacia la prevención de enfermedades crónicas.
Es un «momento difícil para todos nosotros (…) nuestros corazones están con aquellos que han perdido sus empleos», dijo Kennedy.
Los despidos afectan al Departamento de Salud y a las agencias federales encargadas de aprobar nuevos medicamentos (FDA), responder ante epidemias (CDC) o realizar investigación médica (NIH).
«Pero la realidad está clara: lo que hemos estado haciendo no ha sido trabajar», dijo Kennedy al quejarse de que los «estadounidenses están cada vez más enfermos cada año» a pesar aumento del gasto en las agencias federales que ejecutan las políticas de salud pública del país.
Según fotos y testimonios publicados en redes sociales, los empleados se enteraron de su despido temprano el martes mediante correo electrónico o cuando sus tarjetas de acceso dejaron de funcionar.
Según medios estadounidenses, altos cargos de estas agencias como Jeanne Marrazzo, quien había reemplazado a Anthony Fauci -hombre clave durante la pandemia- a cargo de una de las ramas del NIH, se les ha ofrecido relocalizarse en lugares aislados de Alaska u Oklahoma.
«La FDA, tal como la conocíamos, se acabó, ya que la mayoría de los líderes con conocimiento institucional y una comprensión profunda del desarrollo y seguridad de productos ya no están empleados», dijo Robert Califf, ex comisionado de la agencia durante las administraciones de Barack Obama y Joe Biden.
La medida se produce en medio del peor brote de sarampión en años en Estados Unidos y ante crecientes temores de que la gripe aviar pueda provocar la próxima pandemia humana.
Kennedy ha alarmado a los expertos en salud con su retórica que minimiza la importancia de las vacunas, e incluso sugirió que la gripe aviar se extienda libremente entre las aves de corral en Estados Unidos.