Exinstructor de ICE asegura que Gobierno Trump redujo cursos de formación de sus agentes
Un exinstructor del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU. aseguró este lunes ante legisladores demócratas que el Gobierno del presidente Donald Trump ha reducido drásticamente los estándares de entrenamiento para nuevos agentes encargados de detener a inmigrantes y acusó al Ejecutivo de mentir ante el Congreso al respecto.
Ryan Schwank, que la pasada semana renunció a su puesto en una academia de ICE en el estado de Georgia, dijo hoy a los congresistas que la controvertida agencia eliminó 240 horas de «clases vitales» de un programa de entrenamiento obligatorio de 580 horas, incluyendo formación sobre los límites legales para el uso de la fuerza, cómo manejar armas de fuego de manera segura o la forma correcta de detener a inmigrantes.
Según Schwank está medida busca acelerar el despliegue de nuevos operativos de ICE sobre el terreno para lograr las cuotas de deportación masiva que Trump prometió tras su retorno al poder en enero de 2025.
Además de haber recibido un presupuesto extra de 75.000 millones de dólares de manos del Congreso el pasado julio, la entidad ha contratado desde el año pasado a 12.000 nuevos agentes y planea entrenar y desplegar en 2026 a otros 4.000.
«Una formación deficiente puede provocar y provocará la muerte de personas. ICE está mintiendo al Congreso y al pueblo estadounidense sobre las medidas que está tomando para garantizar que 12.000 oficiales puedan defender fielmente la Constitución y realizar su trabajo», dijo hoy ante los legisladores Schwank, que suministró a los congresistas documentos internos que muestran el alcance de estos recortes para acelerar los planes de formación.
Entre esa documentación hay un memorando que muestra que los centros de formación en Georgia redujeron de 72 a 42 días la duración del plan de entrenamiento.
El testimonio de Schwank llega dos semanas después de que el director interino del ICE, Todd Lyons, asegurara ante comités de la Cámara de Representantes y del Senado que «el núcleo» de los planes de formación no se había reducido y que simplemente se había logrado desplegar antes a los agentes.
El testimonio de Lyons responde a la polémica en torno a la agencia que él dirige después de que agentes del propio ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) mataran a dos ciudadanos de Mineápolis durante las redadas masivas que se llevaron a cabo en esa ciudad a princpios de año.
La muerte de esos dos estadounidenses ha llevado a los demócratas a bloquear la finaciación para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que dirige al ICE y al CBP, de aquí al final del ejercicio fiscal (en septiembre) si los republicanos no aceptan cambios en los protocolos operativos de estos cuerpos: desde el uso de cámaras corporales hasta la obligación de no llevar máscaras o de obtener una orden judicial para allanar un domicilio.
Pese a que el Departamento se encuentra en cierre parcial actualmente, las operaciones que más se están viendo afectadas no son las relativas a inmigración, sino las que tienen que ver con seguridad en los aeropuertos o con la gestión de emergencias.

