Sueño un mundo libre de armas

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Víctor Caycho
Washington Hispanic

Más de 500,000 manifestantes llegaron hasta el Mall de Washington, en DC, para participar en la Marcha por Nuestras Vidas, y unirse a una movilización nacional contra la violencia de las armas de fuego.

Allí escucharon a decenas de oradores, la mayoría estudiantes. Pero la enorme multitud resultó especialmente impactada por los discursos de dos niñas, cuyas palabras prácticamente la hicieron saltar de emoción.

Una de ellas, Yolanda Renee King, sólo tiene 9 años, y es nieta del legendario defensor de los derechos civiles Martin Luther King Jr.. Ella, acompañada de una sobreviviente de la masacre de una escuela de Parkland, Florida, en la que murieron a tiros 17 personas, entre ellas 14 estudiantes, evocó desde el podio el famoso discurso “Tengo un Sueño” de su célebre abuelo.

«Tengo un sueño de que ya basta de basta. Que éste debe ser un mundo libre de armas. Punto», exclamó King, en medio de una estruendosa ovación.

Otra estudiante, Naomi Wadler, de 11 años, procedente de una escuela elemental de Alexandria, Virginia, hizo un emotivo llamado “para escribir la historia de tantas niñas y mujeres de color cuyas historias no aparecen en las portadas de ningún periódico nacional y cuyas historias no salen en los noticieros nocturnos”.

Protegida del frío por con una chompa azul y una colorida bufanda, Naomi fue seleccionada días atrás luego de organizar en su escuela una marcha que salió a las calles de Alexandria a protestar contra el uso indiscriminado de las armas.

“Hoy estoy aquí para dar a conocer y representar a las niñas afro-estadounidenses, dijo. “Yo represento a las mujeres afro-estadounidenses que son víctimas de la violencia de las armas, quienes son simplemente números, en vez de ser muchachas vibrantes y hermosas, llenas de potencial”.

“Por eso estoy aquí –continuó la estudiante de Virginia-, para dar a conocer sus historias y sus nombres, y para decir que ellas importan. Y también estoy aquí para decir ¡NUNCA MÁS! por estas niñas y mujeres de color”.

En medio de atronadores aplausos, la estudiante Naomi Wadler, de la escuela elemental George Mason localizada en Alexandria, Virginia, dijo que algunas personas le habían dicho que era “demasiado pequeña para tener estos pensamientos por mi cuenta”. Y que otros se han preguntado si ella es utilizada “por algún adulto anónimo”.

“No, eso no es verdad”, afirmó elevando la voz. “Mis amigos y yo podemos tener aún 11 años y estar todavía en una escuela elemental. Pero ya sabemos que la vida en nuestro país no es igual para todos y conocemos lo que está bien y lo que está mal”.

“Y ahora que estamos a la sombra del Capitolio, también sabemos que pasarán siete cortos años hasta que nosotros tengamos el derecho de votar”, exclamó.

Durante su discurso, Naomi citó las palabras de la gran novelista Toni Morrison, ganadora del Premio Pulitzer en 1988: “Si hay un libro que tú desees leer pero éste aún no ha sido escrito, tú debes ser quien lo escriba”.

“Por eso –arengó -, les invoco a unirse para hablar sobre las historias que no han sido escritas y de esa manera honrar a las niñas y mujeres de color que son asesinadas en índices desproporcionados en nuestra nación”.

“Ruego a cada uno de ustedes que me ayuden a escribir esta narrativa, para que esas niñas y mujeres nunca sean olvidadas”, concluyó.

Fue imponente

La Marcha por Nuestras Vidas reunió a más de 500 mil personas en el Mall Nacional de DC, un verdadero récord. Otros cientos de miles se movilizaron el mismo sábado 24 en ciudades como Boston, Nueva York, Chicago, Houston, Minneapolis, Phoenix, Los Ángeles y Oakland.
Las demostraciones fueron consideradas como “una oleada histórica de activismo juvenil”, donde los jóvenes oradores acusaron al Congreso y al gobierno por falta de decisión para controlar el uso de las armas.

“Llevaremos el asunto a cada elección, a cada estado y a cada ciudad. Vamos a garantizar que las mejores personas se postulen en nuestros comicios, no como políticos, sino como estadounidenses”, afirmó David Hoggs, un estudiante que sobrevivió a la masacre de Parkland.
Una de las más aplaudidas fue Yolanda Renee King, de 9 años, nieta del legendario defensor de los derechos civiles Martin Luther King Jr. La pequeña evocó desde el podio algunas de las palabras más famosas de su célebre abuelo: “Tengo un sueño de que ya basta de basta. Y que éste debe ser un mundo libre de armas. Punto».

La estudiante habló junto a Jaclyn Corin, estudiante de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, de Parkland, Florida, una de las organizadoras de la Marcha por Nuestras Vidas.

MURIEL BOWSER Y OTRAS DOS
ALCALDESAS SE UNEN A LA MARCHA

Al lado de líderes del Concejo de DC y de numerosos activistas, la alcaldesa Muriel Bowser encabezó una movilización previa para demostrar la solidaridad de la ciudad capital de la nación con los jóvenes organizadores de la Marcha por Nuevas Vidas, el sábado 24.
Junto a Muriel Bowser estuvieron otras dos alcaldesas, Teresa Tomlinson, de Columbus, Georgia, y Catherine Pugh, de Baltimore (MD). También los congresistas Eleanor Holmes Norton y Franklin García, ambos representantes de DC.

El compacto grupo de manifestantes empezó a reunirse desde las 9:00 a.m. en el parque Folker Park, entre las calles 3 y D del Sureste (SE) de DC. Una hora después partieron caminando hacia el Mall Nacional, punto de concentración de la marcha.

Durante el trayecto, corearon lemas exigiendo al Congreso y al gobierno que apruebe leyes para un control eficaz de la venta de armas de fuego.