California rechaza aumentar sentencias en casos de drogas

Washington Hspanic

AP

l fiscal general de California Xavier Becerra y los legisladores estatales tomaron el lunes medidas que contravienen al gobierno del presidente Donald Trump, en esta ocasión en materia de sentencias a criminales.

Becerra calificó como “loca” y “estúpida” la exigencia del secretario de Justicia federal Jeff Sessions de implementar sanciones más duras a criminales, mientras que los senadores estatales votaron a favor de reducir sanciones por delitos relacionados con drogas.

Sessions dijo el viernes que los fiscales federales deberían presentar los cargos más severos posibles contra la mayoría de los sospechosos de crímenes.

Los críticos en California dijeron que eso es un retroceso a lo que calificaron como una guerra fallida contra las drogas. Argumentaron que la política se enfoca injustamente en encarcelar a las minorías.
El Senado estatal aprobó cancelar una sentencia agregada de tres años de prisión a quienes reinciden en delitos relacionados con drogas, y la iniciativa de ley pasó a la Asamblea.

El incremento de tres años es una reliquia de «arcaicas leyes racistas», dijo el senador demócrata Ricardo Lara, y señaló que dio como resultado que personas de las minorías fueran encarceladas incluso por posesión de cantidades mínimas de drogas ilegales.

La senadora demócrata Holly Mitchell, quien es negra, dijo que cuando ella se imagina a aquellos que fueron atrapados en la guerra a las drogas, «veo a californianos que pasaban apuros, muchos de los cuales son parecidos a mí».

Su proyecto de ley SB180 permitiría que los delincuentes cumplan la sentencia de prisión o cárcel mínima. Los partidarios de la iniciativa argumentaron que existe poca evidencia de que el incremento de sentencia disuada el crimen, y dijeron que los delincuentes violentos aún podrían recibir sentencias más largas con base en otros factores.

«Esta iniciativa de ley busca tratar a traficantes profesionales de la misma manera como es tratado un individuo por su primer delito», argumentó en contra el senador republicano Jeff Stone.