El Salvador: dinero desviado del Estado fue al partido Arena

AP
Washinton Hispanic

Peritos financieros del Ministerio Público salvadoreño confirmaron el martes que al menos 7,6 millones de dólares de las arcas del Estado fueron a parar a cuentas del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) en la red de corrupción creada por el expresidente Tony Saca para apoderarse de 301 millones de dólares de fondos públicos y favorecer a sus empresas y terceras personas.

Los peritos Hugo Interiano y Victorio Osorio explicaron con detalles ante el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador, cómo la red de corrupción trianguló el dinero de las 16 cuentas bancarias creadas a nombre del exsecretario privado de la presidencia, Elmer Charlaix, y los exempleados de Casa Presidencial Francisco Rodríguez Arteaga y Pablo Gómez.

Cuando el expresidente Saca confesó sus delitos ante el Tribunal recientemente dijo que habían transferido al partido Arena 400.000 dólares, pero el fiscal del caso “Destape a la corrupción”, David Ramírez, manifestó que los expertos “han determinado que de acuerdo a la pericia financiera la transferencia fueron 7,6 millones de dólares”.

Detalló que las transferencias se hicieron por medio de la emisión de cheques a favor de dicho partido provenientes de las 16 cuentas a nombres de los particulares que suman aproximadamente dos millones y el resto fue mediante la emisión de cheques cobrados en efectivo.

Entretanto, la dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional (COENA) de Arena se presentó ante el Ministerio Público a pedir que se investigue al expresidente Saca por el delito de asociaciones ilícitas

“Nos sentimos ofendidos por lo que ha hecho (Saca)” porque “utilizó nuestra institución para beneficiarse y lucrarse y por eso estamos aquí para que se investigue y se sepa la verdad”, dijo a los periodistas el presidente de Arena, Mauricio Interiano.

Arena se ha desligado de los actos de corrupción de Saca y sostiene que ha colaborado con la investigación, pero afirma que “los registros contables de esa época desaparecieron en el partido”.

“No hemos encontrado ningún registro que refleje esos montos, por eso pedimos que se investigue, que se sepa la verdad y que paguen aquellos que tuvieron que ver con eso”, agregó.

El exmandatario y tres de sus exfuncionarios más cercanos –Elmer Charlaix, secretario privado; César Funes, secretario de Juventud; y Julio Rank, exsecretario de Comunicaciones– han sido acusados de desviar 301 millones de dólares durante su mando de 2004 a 2009. De ese monto, unos 195 fueron cobrados en efectivo y remitidos a cuentas particulares de empleados de Casa Presidencial y luego transferidos a cuentas y empresas, algunas de Saca.

Saca, sus tres exfuncionarios más cercanos y dos exempleados de Casa Presidencial que ayudaron a desaviar el dinero, aceptaron esta semana confesar los delitos que se les imputan a cambio de recibir una condena menor. Sólo uno de ellos no aceptó declararse culpable y decidió someterse al juicio ordinario.