Cardenal opuesto a vacunas es hospitalizado con COVID

El cardenal Raymond Burke, un escéptico de las vacunas, informó que contrajo COVID-19, y su personal señaló que está respirando con ayuda de un ventilador.

Burke tuiteó el 10 de agosto que había contraído el coronavirus, que estaba descansando cómodamente y que recibía una excelente atención médica.

“Recen por mí mientras empiezo con mi recuperación”, escribió el cardenal de 73 años de edad. “Confiemos en la Divina Providencia. Dios los bendiga”.

El sábado, su personal tuiteó que había sido hospitalizado y conectado a un respirador artificial, pero que los médicos estaban alentados con su progreso.

Su eminencia “rezó fielmente el Rosario por los que están sufriendo por el virus… Recemos ahora el Rosario por él”, señaló su personal.

En mayo de 2020, el cardenal se pronunció en contra de la vacunación obligatoria, diciendo que algunos en la sociedad querían implantar microchips en las personas.

En marzo de 2020 había dicho que la mejor arma para combatir “el mal del coronavirus” era la relación con Jesucristo.

Los periódicos The Washington Post y el St. Louis Post-Dispatch reportaron que Burke contrajo el virus durante una visita a Wisconsin y que se encuentra hospitalizado allí. Burke nació en Richland Center, en el suroeste de Wisconsin, y fue obispo en la Diócesis de La Crosse de 1995 a 2004.

En las últimas semanas, los casos de COVID-19 han ido al alza en Wisconsin, impulsados en gran medida por la variante delta. El promedio de casos de siete días en el estado era de 1.139 hasta el miércoles, la cifra más alta desde febrero.

La Diócesis de La Crosse refirió las preguntas el lunes sobre la ubicación y condición de Burke al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que fue fundado por Burke en la ciudad. Un mensaje enviado allí no había sido respondido hasta el momento.

Un portavoz de la Asociación de Hospitales de Wisconsin dijo que no tenía información sobre el cardenal. Funcionarios de medios de comunicación del Vaticano no han contestado un correo electrónico.

AP