Hillary Clinton, grandeza en la derrota

Redacción
Washington Hispanic

Con los ojos brillantes por la emoción y el dolor y en un emotivo discurso donde se vio derramar lágrimas a muchas mujeres, la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton dirigió su primer discurso después de la derrota electoral, la tarde del miércoles 9, en Nueva York. Ahí instó a sus seguidores a aceptar los resultados de las elecciones y ofreció trabajar con el presidente electo Donald Trump por el bien del país.

A Trump “le debemos una mentalidad abierta y una oportunidad para ejercer su liderazgo”, expresó en un salón de un hotel neoyorquino.

Reconoció que «el país está más dividido de lo que pensábamos» pero añadió que la democracia de Estados Unidos se basa en «la transición pacífica del poder».

Tras reconocer que el resultado es «doloroso», enfatizó que lo importante no es ella sino «el país que tanto amamos».

Clinton reconoció que Estados Unidos queda sin «vencer la dura barrera» de tener a una mujer presidenta pero se mostró confiada en que «alguien, algún día, lo logrará».

Se dirigió a «todas las niñas que están ahora viendo esto… ustedes valen y tienen poder y se merecen todas las oportunidades».

«Lamento» no haber ganado las elecciones, «esto es doloroso, y lo será por algún tiempo», reconoció.
Cuando subió al escenario fue recibida con un largo aplauso. En primera fila estaban sus asesores, con semblanza sombría. Junto a ellos, su esposo el ex presidente Bill Clinton, quien luchaba por contener las lágrimas. En las filas más atrás había seguidores sollozando abiertamente.

Los resultados fueron una sorpresa total para Clinton y su equipo, que concluyeron la campaña con una gira relámpago por varios estados y estaban confiados de poder ganar con la diversa coalición de votantes que años atrás llevó a Barack Obama al poder.

Previamente, en la madrugada, Clinton llamó al candidato republicano para felicitarlo. En el voto popular le lleva la ventaja a Trump, cuando algunos estados aun hacían el escrutinio.