La Casa Blanca quiere construir un centro subterráneo para realizar controles de seguridad a los visitantes.

La Casa Blanca quiere construir un centro subterráneo para realizar controles de seguridad a los visitantes, el último paso en el plan de la administración Trump para renovar los terrenos.

 

Los planos, incluidas las representaciones del centro de 33.000 pies cuadrados (3.066 metros cuadrados), se incluyeron en el orden del día preliminar publicado el viernes para la reunión de abril de una comisión federal que aprueba la construcción en terrenos federales en Washington.

 

El centro de control se construiría debajo de Sherman Park, que está ubicado al sureste de la Casa Blanca y directamente al sur del edificio del Tesoro.

 

Durante mucho tiempo, el parque fue el lugar donde los turistas e invitados de la Casa Blanca hacían fila para los controles de seguridad antes de pasar por una serie de estructuras prefabricadas y dirigirse a la entrada del Ala Este. El presidente Donald Trump demolió el Ala Este el otoño pasado para construir un salón de baile. Actualmente, los visitantes hacen fila en la calle 15, en la esquina del Parque Lafayette.

 

El nuevo centro de control contaría con siete carriles para agilizar el proceso y reducir los tiempos de espera. Según los planes, la construcción podría comenzar en agosto, ya que la Casa Blanca ha manifestado su deseo de que el centro esté operativo para julio de 2028, seis meses antes de que finalice el mandato de Trump.

Según los planes del proyecto, que es una colaboración entre la Oficina Ejecutiva del Presidente, el Servicio Secreto de los Estados Unidos y el Servicio de Parques Nacionales, que administra los terrenos de la Casa Blanca, el monumento al general de la Unión William Tecumseh Sherman, situado en el centro del parque, no será retirado.

La Comisión Nacional de Planificación de la Capital, que supervisa la construcción federal, tenía previsto debatir la propuesta en su reunión del 2 de abril, según el orden del día provisional que circuló el viernes.

En la agenda de esa reunión también figura un debate y una votación final sobre los planes del presidente republicano para construir un edificio de 90.000 pies cuadrados, que incluirá un gran salón de baile, en el lugar donde se encontraba el Ala Este.