Del TPS a la Green Card

Víctor Caycho
Washington Hispanic

esde la semana pasada entró en vigencia en ocho estados del país un fallo emitido hace cinco meses por la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, el cual permite que miles de personas actualmente amparadas por el Estatus de Protección Temporal (TPS) puedan convertirse en residentes legales permanentes, si se da el caso que tengan cónyuges o hijos ciudadanos estadounidenses mayores de 21 años.

El gobierno tuvo un plazo que venció en julio para apelar a esta decisión, pero no lo hizo, por lo que el fallo entró en vigencia en los estados que forman parte de la jurisdicción del tribunal: Alaska, Arizona, California, Idaho, Montana, Nevada, Oregon y Washington, este último fronterizo con Canadá.

De acuerdo a expertos en el tema migratorio, el dictamen confirma lo establecido por otra corte (del Sextp Circuito, en 2012). que una persona con TPS “cumple con el requisito para solicitar una tarjeta verde (Green Card)”.

Además de los mencionados, otros cuatro estados (Kentucky, Ohio, Michigan y Tennessee) también están en capacidad de ajustar su estatus como en los casos precedentes.

Al respecto, el director ejecutivo de CARECEN, Abel Núñez, declaró en su sede de Washington DC que la decisión del Noveno Circuito no incluye a las personas con TPS que residen en el área metropolitana.

Sin embargo, dijo que la ley del TPS estipula que todos sus beneficiarios están en capacidad de solicitar cualquier otro beneficio de migración si califican, “y que mientras el programa esté vigente –como lo está- si entró ‘mojado’, es decir sin inspección, en el momento que encuentran una manera de ajustar su estatus tienen que salir fuera del país”.

Añadió que en esos casos hay un castigo de tres y 10 años, “y aunque hay maneras técnicas de pedir que quiten ese castigo, la realidad es que en la mayor parte de los casos lo aplican… y por eso muchos no lo hacen”.

El timonel de CARECEN señaló que el Servicio de Inmigración (USCIS) siempre interpretó el tema de diferente manera. “En todo momento dijo que la entrada sin inspección (es decir, como indocumentado) es la que cuenta, y cuando la persona aplica por el ajuste siempre tiene que salir del país”, explicó, y añadió que “por esa razón muchos no aplican, así tuvieran cónyuges o hijos que los pudieran pedir”.

Señaló que por el contrario la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito determinó que esa interpretación era inapropiada, “y señaló que mientras las personas estén con TPS pueden calificar para ajustar su estatus en este país”.

La medida comprende sólo a aquellas personas que tengan cónyuges o hijos ciudadanos estadounidenses mayores de 21 años que puedan solicitarlos.

Un peligro

Más adelante, Abel Núñez reconoció “el peligro de que la actual administración ponga fin al programa TPS”.

“Si lo quitan, mucha gente puede perder sus propiedades, unas consecuencia muy grave no solo para las personas que se queden sin ese beneficio sino también para las comunidades donde ellos residen”, sostuvo.

Por ello, recomendó que “lo primero que ellos deben hacer es una consulta para ver cómo están sus casos y ver sus opciones reales, y deben hacer todas las cosas necesarias en su familia para proteger esos bienes”, y sugirió que “tal vez puedan traspasar la escritura de una propiedad a otra persona de mucha confianza, en fin, son decisiones que tienen que pensarlas muy cuidadosamente para proteger los negocios que tanto les ha costado levantar”.

También dijo que CARECEN puede ayudar con la asistencia legal a las personas que califican, si un cónyuge o un hijo los pide. “Pero más allá de eso, es decir, proteger sus negocios o sus cuentas bancarias, estamos consultando con profesionales en esos ámbitos para que esa gente acuda a sus oficinas para que les aconsejen sobre lo que deben hacer”, anunció Núñez.
El dirigente indicó que “la información es el arma más importante que nuestra gente puede tener y por ello urgimos que ellos acudan a los centros de confianza –no a los notarios-, que tengan una trayectoria reconocida y que tomen una consulta para ver cómo está su caso”.

Advirtió que cada caso es único, diferente, y por eso la decisión es muy personal e individual. Señaló que USCIS (el servicio de Inmigración y Aduanas), revisará individualmente cada solicitud y resolverá de acuerdo con los méritos propios de cada petición de ajuste de estatus.

Por último, instó “a prepararnos para lo peor y seguir luchando para que se extienda el TPS”, y recomendó que simultáneamente la gente “debe salir a las calles a defender este beneficio y poner presión todo el tiempo”.

Cómo se pide
De acuerdo a la opinión de expertos en inmigración, los cónyuges o hijos estadounidenses de los beneficiarios del TPS pueden presentar una petición de familiar extranjero a través de un formulario I-130, junto con el ajuste de la residencia por medio del formulario I-485.
De esa manera se iniciará el trámite para procesar las solicitudes, tal como ya lo han hecho centenares de personas con TPS en los ocho estados que comprende el Noveno Circuito.

FALTAN POCOS MESES

• El TPS para Centroamérica beneficia a unos 263,282 indocumentados salvadoreños, 86,163 hondureños y 5,349 nicaragüenses, distribuidos en todo el país.
• El TPS de El Salvador vence el 5 de enero de 2018, mientras que el de Honduras y Nicaragua expira el 9 de marzo, también del próximo año.