Hospital vuelve a abrir unidad neonatal

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Jossmar Castillo
Washington Hispanic

a sala de cuidados intensivos neonatal (NICU, en inglés) del Prince George’s Hospital Center empezó a funcionar el pasado martes 4 de abril, tras casi siete meses de combatir el brote de una bacteria capaz de provocar la muerte tanto de infantes como de adultos.

De acuerdo con la doctora Sherry Perkins, directora ejecutiva de Dimensions Healthcare System, dijo que se encontraron seis lavamanos en el hospital que contenían la bacteria resistente a los antibióticos conocida como pseudomonas. Cuatro de ellos en el NICU, que fueron retirados y tratados.

Añadió que las autoridades estatales identificaron algunas deficiencias relacionadas con las políticas y procesos de mejora de desempeño de la sala, por lo que “se incrementarán los requerimientos de reportes a los reguladores estatales”, dijo Perkins, quien se encargó de supervisar directamente las labores de mejoras en el hospital.

Perkins informó que el NICU mantiene su categoría de Nivel III, que le permite continuar proveyendo los servicios a los recién nacidos en situaciones críticas, el único hospital del condado habilitado para esto.

En agosto del 2016 el NICU cerró sus puertas por 60 días, después de que unas pruebas a varios niños y tres arrojaran positivo a la bacteria pseudomona, que, aunque común en los hospitales, en los bebés enfermos puede resultar fatal.

Estos bebés y nueve otros fueron trasladados al Hospital de Niños en el Distrito de Columbia, mientras se realizaban los trabajos de localización y limpieza de la fuente de contaminación.
A menos de un mes desde que volvieron a abrir en noviembre del año pasado, el hospital tuvo que volver a cerrar las puertas del NICU por las mismas causas. Los Centros de Control de Enfermedades (CDC, en inglés) lanzó una investigación para colaborar en la resolución del problema.

Las pseudomonas pueden causar infección de los oídos, comezón en la piel y otras complicaciones en personas saludables. Para alguien enfermo, los síntomas pueden ser más severos y hasta provocar la muerte.

Un reporte de la CDC muestra que al año mueren unas 400 personas mueren por bacterias resistentes a los antibióticos.