Celina Benítez: madre, maestra… y ahora concejal

MTA
MTA

Víctor Caycho
Washington Hispanic

elina Benítez tiene mucho que celebrar. El 1ro de mayo no sólo festejó el Día del Trabajo sino además se convirtió por elección popular en la primera salvadoreña en llegar a concejal de la ciudad de Mount Rainier, localizada en el condado Prince George’s, Maryland.

Además, el lunes 8 ella prestó juramento al cargo como miembro del concejo de Mount Rainier por el Distrito 1, y el miércoles 10 recibió el homenaje de la comunidad salvadoreña del área metropolitana convocado por la embajada y el consulado general de El Salvador, país donde nació. Un acto en el que estuvieron presentes su esposo Kristian Cortez, de la misma nacionalidad, su madre Celina Cornejo y su pequeña hija Isabella.

“Me siento muy orgullosamente salvadoreña”, afirmó Celina durante la ceremonia. “Jamás olvido mis raíces”, añadió. Ella vive en Estados Unidos desde 1989, cuando tenía 10 años de edad, primero en Los Ángeles y desde hace cinco años en la acogedora ciudad de Mount Rainier.

El miércoles 10, la flamante concejal recibió un reconocimiento especial de manos de la embajadora de El Salvador, Claudia Canjura de Centeno, y de la cónsul general Ena Peña, en un acto por el Día de las Madres que en esa fecha se celebra en dicha nación centroamericana.

“Desde aquí envío un saludo a todas las madres inmigrantes por los grandes sacrificios que realizan para sacar adelante a sus hijos y a su hogar”, dijo Benítez “Ellas crean el presente y el futuro de sus familias y de nuestra comunidad”, añadió.

El diploma que recibió destaca “el liderazgo y la sobresaliente labor social y comunitaria de Benítez” y sus importantes logros en el campo de la política.

Dura campaña

En una visita a nuestra redacción Benítez contó que es ama de casa y maestra. “Soy casada con Kristian, un empresario también salvadoreño, y tenemos una linda hija de 15 meses que se llama Isabella, quien pasó mucho tiempo conmigo en la campaña, ayudándome a tocar todas las puertas del vecindario”, expresó.

Con su esposo tomaron la decisión de mudarse desde Los Ángeles a Mount Rainier, “donde la familia de Christian vive por más de 20 años, y empezar a hacer familia”.
Para Celina, la elección fue muy reñida, “donde hubieron muchas situaciones raciales y mucho separatismo”.

“Por nuestro lado –prosiguió-, decidimos lanzar una campaña de unidad, limpia, sin ataques, y tratamos que nuestra plataforma de trabajo sea la que hablara”.

“No me presté al juego sucio y en vez de lanzar ataques nos dedicamos, y yo personalmente, a tocar las puertas de los vecinos, a sentarme con ellos para escucharles sobre lo que ellos piensan y quieren del gobierno local, y averiguar por qué muchos se sienten excluidos”, explicó.

Su estrategia resultó y en esa ciudad pequeña y pintoresca, donde los votantes nunca pasaron de los 500 en anteriores elecciones, esta vez llegó a casi un millar. Celina Benítez, con cerca de 300 votos, dobló la votación de su contendora, Charnette Robinson.

Fueron unos comicios donde por primera vez pudieron votar los residentes no ciudadanos, sin importar su estatus legal, sólo que vivieran en la ciudad. “Aumentó el número de votantes a pesar de que no todos se registraron, sólo unos cuantos. Espero que eso cambie y más personas se registren y voten en adelante”, dijo esperanzada.

Destacó que Mount Rainier es una ciudad muy inclusiva, “que originalmente era blanca, después pasó a ser afroamericana y ahora hay muchos latinos viviendo ahí, somos un tercio del total de la población”. Pero que a pesar de ello “no había acercamiento de las autoridades con nuestra comunidad”.

Entusiasmada, Celina Benítez expresó que el concejo “es bien diverso ahora, ya que tenemos a tres mujeres y dos hombres, afroamericanos, blancos y asiáticos, entre ellos un representante de la comunidad LGBT, y ahora una hispana como yo”.

“Es un concejo diverso y estoy feliz de poder trabajar con ellos”, indicó con una ancha sonrisa.

Al preguntársele su opinión sobre las “ciudades santuario”, que ella pide aplicar en Mount Rainier, Benítez señaló: “Llega el momento en que tú tienes que pararte y decir que tus derechos no tienen precio y valen más que lo que otros te quieran arrebatar”.

SU PLAN DE TRABAJO

Inicia su trabajo como concejal por dos años con las siguientes metas inmediatas.

• Celina Benítez ofrece trabajar de inmediato para que Mont Rainier sea “una ciudad de bienvenida”.
• Propone que la carta de información que envía la alcaldía al vecindario sea por lo menos en dos idiomas, incluyendo el español, “para que así toda la comunidad sepa lo que está pasando”.
• También quiere volcar su experiencia de maestra para instituir un programa para la juventud, “que ayude a crear líderes y empoderar a la juventud”.