Alerta a estafas con alquileres

Jossmar Castillo
Washinton Hispanic

Como si buscar un apartamento donde vivir no fuera de por sí estresante, la oficina del fiscal del Distrito de Columbia está advirtiendo a quienes se encuentran este proceso que estén alertas para no caer víctimas de los anuncios fraudulentos que se encuentran en Internet.

Los artistas de la estafa hacen todo lo posible por parecer legítimos, y si no se tiene el cuidado necesario se pueden esfumar con su dinero y dejarlo sin un lugar donde vivir.

Esto fue justamente lo que le ocurrió a una joven de California, quien aceptó una oportunidad de trabajo en Washington y pagó más de $3000 por adelantado, pero después de eso, el supuesto “arrendatario” desapareció mágicamente.

“Si encuentra anuncios de alquiler como si fuera demasiado bueno para ser cierto, confíe en su instinto porque probablemente sea una estafa”, dijo la oficina del fiscal Karl Racine en un comunicado.

Una de las técnicas más comunes actualmente a través del Internet se conoce como el “anuncio pirata”, que consiste en un anuncio verdadero que copia al pie de la letra la oferta de un dueño o agente de bienes y raíces. La única diferencia es que la información de contacto y la información bancaria corresponde a los estafadores.

Otros anuncios, generalmente publicados en sitios como Craigslist y similares son completamente ficticios, desde las fotos, el costo de alquiler y la dirección donde están ubicados.

La oficina de Racine recomienda investigar bien los lugares y nunca enviar transferencias de dinero o pagar depósitos con tarjetas prepagadas.

La cantidad de personas que están cayendo presa de estafas mientras buscan un lugar para vivir en el Distrito de Columbia provocó que el fiscal, Karl Racine, lanzara nuevamente una voz de alerta para que evitaran ser víctimas y perder miles de dólares.

Sin dudas el Distrito de Columbia, por ser la capital de la nación y sede de organizaciones sin fines de lucro, atrae fuerza laboral de todas partes del país, pero varias personas que se mudan piensan que consiguieron un bonito apartamento y a un precio increíble se pueden encontrar con una sorpresa desagradable.

“Si encuentra anuncios de alquiler como si fuera demasiado bueno para ser cierto, confíe en su instinto porque probablemente sea una estafa”, dijo la oficina de Racine en un comunicado, a la vez que advertía que cada día las estafas se vuelven más y más difíciles de distinguir.

Las autoridades distinguieron dos tipos de estafas en la actualidad, los anuncios piratas y los anuncios fantasma. El primero de ellos es del que muchos caen víctimas, ya que es similar a los anuncios reales, con la diferencia de que la información de contacto corresponde a los estafadores.

Esto fue lo que le pasó a una joven de California, quien después de graduarse y aceptar una posición en Washington inició su búsqueda de un apartamento. En comunicación con el supuesto casero, éste le pidió más de 3 mil dólares por el depósito y el primer mes, pero cuando llegó la hora de mudarse, el casero desapareció.

Un reporte de la compañía ApartmentList, indica que más de 5.2 millones de personas en los Estados Unidos han sido víctimas de estafas a la hora de rentar un apartamento por un largo periodo de tiempo, y que 1 de cada cuatro reportó haber perdido más de mil dólares.

Otra de las tendencias que revelaron las autoridades es que la mayoría de las víctimas en la actualidad son millennials, y muchos de ellos recurren a sitios como Craigslist y similares para encontrar donde vivir.

Los estafadores también se aprovechan de la falta de conocimiento de la geografía de Washington para crear anuncios fantasmas cuya información es completamente ficticia, excepto por la información de contacto.

La Oficina del Fiscal recomienda que al momento de buscar rentar un lugar, tengan cuidado de ofertas que son muy buenas para ser verdad; investiguen a profundidad la propiedad en la que están interesados; desvíe su interés de propiedades en las que el casero no revela la dirección; tómese su tiempo para evaluar sus opciones; y sobre todo, nunca transfiera dinero o envíe pagos con tarjetas prepagadas por Internet o teléfono.

Si usted es víctima de una estafa de alquiler, comuníquese con la Oficina de Protección al Consumidor de la OAG al (202) 442-9828 o al correo electrónico [email protected], o presente una queja en línea usando el Formulario de reclamo del consumidor.