1.000 soldados protegen sitios clave en Gran Bretaña

Washington Hispanic

AP

a policía y las agencias de inteligencia de Gran Bretaña detuvieron el miércoles a tres sospechosos en relación con el ataque suicida de Manchester, y reforzaron la seguridad de lugares de interés en todo el país, incluyendo el palacio de Buckingham y el parlamento británico en Westminster.

La secretaria de Interior, Amber Rudd, dijo que el atacante, el británico de origen libio Salman Abedi, “probablemente” no actuó por su cuenta al matar a 22 personas y herir a cientos en el ataque al concierto de Ariana Grande en Manchester el lunes. Dijo que las fuerzas de seguridad lo conocían “hasta cierto punto”.

Muchos de los asistentes al concierto eran niñas, la víctima menor identificada hasta el momento tenía apenas ocho años.

Las autoridades estudian los viajes de Abedi a Libia y posiblemente Siria al tratar de desentrañar sus lealtades y frustrar amenazas en potencia. El gobierno dijo que un millar de soldados fueron apostados en lugar de la policía en sitios de gran atracción en Londres y otras ciudades.

Tres hombres fueron detenidos el miércoles en el sur de Manchester, donde en la víspera se arrestó a un joven de 23 años y se registraron varias viviendas.

El gobierno británico elevó el martes el nivel de alerta terrorista a “crítico” ante la preocupación de que Abedi, de 22 años, pudiese tener cómplices que estén planeando otro ataque. Soldados británicos sustituirán a agentes de policía en la protección de lugares de interés como el palacio de Buckingham y el parlamento.

Abedi, nació en Gran Bretaña en el seno de una familia, creció en los suburbios del sur de Manchester y asistió a la Salford University durante un tiempo.

La policía allanó su casa el martes y utilizó una explosión controlada para derribar la puerta. Los vecinos lo recuerdan como un joven alto y delgado que solía vestir prendas tradicionales islámicas y no hablaba mucho.

La primera ministra británica, Theresa May, presidió el miércoles una reunión del gabinete de crisis del gobierno, conocido como Cobra, para abordar los informes de inteligencia sobre Abedi y la preocupación por que pudiese haber recibido apoyo externo.

La policía realizó un cateo en una otra propiedad en Manchester donde se cree que vivía el hermano de Abedi, Ismail. Un joven de 23 años fue detenido en el marco de la investigación, pero no se han dado a conocer detalles sobre su identidad.

Las autoridades están estudiando la frecuencia con la que Abedi viajó a Libia, que ha registrado una eclosión de grupos armados islamistas desde el derrocamiento y asesinato del exdictador Moamar Gadafi en 2011.

Por su parte, el ministro francés del Interior apuntó que se cree que Abedi viajó a Siria y tenía vínculos “probados” con el grupo Estado Islámico.

Los servicios de inteligencia británicos y franceses tenían información sobre una estancia del atacante en Siria, explicó Gerard Collomb a la televisora BFM el miércoles. No proporcionó más detalles, pero apuntó que no está claro si Abedi pertenecía a una célula más grande.

Funcionarios británicos no realizaron comentarios sobre la posible relación de Abedi con EI u otros grupos radicales.

El nivel de alerta en Gran Bretaña seguirá en el nivel “crítico” mientras la investigación siga abierta, dijo Rudd agregando que no se rebajará hasta que los servicios de seguridad se cercioren de que no hay ninguna trama activa.

La responsable británica de Interior se quejó después de que funcionarios estadounidenses filtraron información sensible sobre Abedi a la prensa de su país.

«He sido muy clara con nuestros amigos, esto no puede volver a pasar», señaló.

Además de los fallecidos, 119 personas están siendo atendidas por las heridas sufridas en el ataque, dijo el miércoles Jon Rouse, funcionario de sanidad de la ciudad de Manchester.

Algunos de los 59 heridos que se reportaron en un primer momento recibieron el alta, pero el número de pacientes aumentó por los “heridos ambulatorios”, que se presentaron horas después del incidente, agregó. Muchos de los hospitalizados sufren lesiones graves que requerirán “cuidados durante mucho tiempo y apoyo para su recuperación”, apuntó Rouse.

A partir del miércoles, los soldados sustituirán a la policía armada en lugares como el palacio de Buckingham, el 10 de Downing Street y el parlamento. El objetivo es “hacer de nuestra ciudad un lugar lo más hostil posible para que los terroristas planifiquen y actúen”, dijo la jefa de la policía de Londres, Jane Connor.

La “realidad” de la situación es que la policía debe estar lista para responder con rapidez con agentes armados, que ya forman parte de las patrullas, añadió.

Collomb, que habló con May después del ataque, añadió que los dos países seguían cooperando en sus esfuerzos antiterroristas a pesar de la próxima salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.