Rocío Uchofen y su desafío de narrar lo difícil

Por Grego Pineda*

 

He leído el poemario «Geometría de la Urbe» y el libro de relatos «Odalia y otros sin esquina» de la peruana-estadounidense Rocío Uchofen. La experiencia ha sido extraordinaria. En su poética las abstracciones campean y en su narrativa los detalles dibujan la vida, muerte o agonía de sus personajes e iluminan los espacios cerrados.

 

Los nueve cuentos del libro «Odalia y otros sin esquina», son una revelación de la maestría con que se abordan temas difíciles: el cáncer y su proceso degenerativo, el homicidio por piedad/amor o desesperación, la desgarradora soledad del que vive su muerte, la hora cero del suicido concebido, la sobrevivencia del inmigrante perseguido, la orfandad repentina de menores latinos en USA y la presencia de fantasmas que aguijonean la existencia humana.

 

En el primer relato «Muere la tarde en Los Hamptons», Peter, un excéntrico y exitoso novelista, compró una mansión para refugiarse de la ciudad de New York. Su hermana, quien es la voz narradora, decide mudarse a la casa cuando éste yace devastado por el cáncer: «Vivir junto a él esos meses significó experimentar estados de resignación, en los que trataba de acostumbrar mi mente a lo que venía, es decir, separarme del único familiar vivo que me quedaba y peor aún, de mi copia perfecta».

 

El cuento es de una estructura sólida. Se nos presenta un lienzo de lo que sucede en casa, entretejido con descripciones maravillosas de lo que asoma a las ventanas y el relato toma respiro cuando se describe el colorido crepuscular porque «La casa se veía magnífica por fuera, construida frente a una de las playas más famosas de East Hampton, las olas espumaban contra el barranco y la vista era espectacular desde los ventanales».

 

Si bien este relato podría ser real y verdadero o no serlo, lo que es meritorio es el tacto con que se cuenta y el atrevimiento a viabilizar lo grotesco. Algo así como un Goya en la escritura. En su libro no hay evasión a la responsabilidad de desarrollar estéticamente estos temas complejos.

 

Rocío Uchofen, en todos sus cuentos, hilvana fino para intercalar experiencias cognoscitivas y sensoriales y advierto su destreza con el idioma para que el lector pueda lidiar con las emociones que poco a poco lo invaden por escenas y personajes en condiciones extremas.

 

Conversé con Rocío sobre la honda impresión que me había dejado su libro, y que había cierta fascinación de mi parte porque ella se acercaba a los ambientes kafkianos, pero no sucumbía a su influencia, que encontré algunos de sus personajes con perfiles psicológicos al estilo de Dostoievski, pero nunca sentí que perdía el control y dosificación de su historia. Y le destaqué la gravedad de su temática.

 

Por su parte, comentó que había «notado que muchos cuentos donde el cáncer aparece, las historias tienden a subvertir la realidad, es una forma de hacerle frente. Y la soledad y el hecho de la migración van muchas veces de la mano, es un aislarse para reconstruirse o construir una nueva vida, la soledad en ese sentido es como un ritual. Y, en general, “La familia” son los recuerdos, la lejanía, el vacío, pero también la identidad».

 

En resumen, Rocío Uchofen se desafía a sí misma en el uso del lenguaje para acortar las distancias de la naturaleza humana y sus circunstancias. Combina recursos literarios para que sus relatos sean comprensibles, degustables e incluso aleccionadores en algunos sentidos, aunque no haya discursos moralistas ni cosa parecida.

 

Son, a mi juicio, asombrosas las composiciones literarias de Rocío Uchofen, y logra con creces salir airosa en la forma que diestramente conjuga inspiración, conocimiento y deducción, para así retar a sus lectores a que emerjan más sensibles, pensando o meditando en las experiencias vitales o existenciales leídas.

 

Rocío Uchofen, estudió Lingüística y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú -PUCP- y estudió un máster en inglés en CUNY CSI. Sus cuentos y poemas han sido publicados en antologías y revistas de América y Europa. Se ha dedicado a la docencia en el área de lenguaje, literatura y razonamiento verbal. Radica en New York. Dirige el portal: https://www.hibridoliterario.com/

 

*Embajador de El Salvador en Perú (2014-2019), escritor, residente en Washington DC