David Duke: pintor de los tiempos nuevos en El Salvador

Por Grego Pineda*

La obra pictórica de David Duke Mental es, en sus formas y aspiraciones: monumental. Verlo en su taller y estudio, equipado con la ropa de trabajo y rodeado de óleos, acrílicos, lienzos, marcos, bocetos, pinturas ya empacadas para ser enviadas a coleccionistas nacionales e internacionales, me recordó, en general, la idea-imagen que tengo del grande Diego Rivera. No obstante, Duke no es muralista, pero parte de su obra tiene las dimensiones como si lo fuera. Y es tenaz como lo fue Rivera.

David Duke nació en 1979 en El Salvador. Ha participado en diferentes exposiciones a nivel nacional e internacional: Japón, México, Estados Unidos, Cuba, Perú, España, Francia, Bélgica y toda Centroamérica. Su obra es parte de la colección pública de las Embajadas de El Salvador en Cuba, Guatemala y Perú. Además de colecciones privadas en Europa y América Latina y en Los Estados Unidos de América. Recientemente engalana los espacios de la importante Fundación Poma.

Conocí a David en la Embajada de El Salvador en Perú en el 2015. Él venía de la región de Piura, de participar en una exposición individual denominada: “Mundos Equivalentes”, organizada por la Alianza Francesa. Arribó en Lima porque allí se reuniría con un amigo. Casualmente, días antes, yo había dispuesto que una pintura encontrada en el área de archivos, fuera colgada en la recepción principal. Resultó que esa obra era de Duke. Esta feliz coincidencia provocó una amigable reunión.

Ahora, en el 2022, la ya relevante trayectoria artística de Duke nos ha vuelto a reunir y constato, con gozo nacionalista, el agigantamiento de David como artista plástico, poeta, gestor cultural y sobre todo, un apasionado amante del arte y un convencido de que su lugar en la historiografía del arte salvadoreño se lo ha ganado poco a poco, con numerosas exposiciones, talento y propuestas estéticas contundentes. Hago votos porque así sea.

Y es que, más de doce años de ejercer su arte de una manera constante, firme y decidida, han permitido que David se haya esculpido, entre bocetos y pinceladas, como un pintor que merece un lugar dentro de los consagrados por la crítica, del buen gusto nacional y de la sensibilidad que permea y demandan los nuevos tiempos que mecen y remecen la vida y destino de El Salvador, lugar donde vive y fuente de su inspiración.

La profusa obra abstracta de David Duke Mental refracta la vida política, social, económica y cultural de la República de El Salvador. Y es que Duke trabaja para crear, haciendo acopio de sus emociones y sensaciones, pero también como un canal que viabiliza las energías positivas del país que está en búsqueda frenética de un nuevo rumbo que, de una vez por todas, rompa las taras sociales que por siempre nos han mantenido como un país cutre.

El Salvador está en proceso de reformación y se mueve de un lado a otro, resaltando colores y matices, así como luces y sombras. Es el movimiento dialéctico que indica una transformación a nivel nacional, para gusto o disgusto de muchos, pero cambio, al fin y al cabo. Y me es inevitable pensar que el movimiento que subyace en las pinturas de David Duke Mental encarna estos tiempos transitorios, de búsqueda y tanto el país como su obra, tendrán un mejor amanecer, donde el sol traerá energía, esperanza, muchos colores y sobre todo: riqueza espiritual y de vida.

Por último, pregunté a Duke sobre su proceso creativo y respondió que él hace sus pinturas escogiendo la temática y definiendo la serie, pero otras simplemente nacen. En ambos casos la energía fluye como buscando su propia realización y presencia. Nuestro artista no se acomoda ni se amilana frente a los que no comprenden sus pinturas. Es un hombre que por años se ha entregado al apostolado del arte y tiene claro cómo quiere ser reconocido y recordado. Y por eso el buen gusto y la esperanza de un nuevo amanecer patrio, lo están recibiendo con alegría, reconocimiento y orgullo.

Visiten el sitio web: http://www.dukemental.com o comunicarse con David Duke Mental a través de su email: [email protected]

(*) Magíster en Literatura Hispanoamericana, exembajador de El Salvador en Perú y Bolivia.