Este martes 29 de septiembre, la Corte Suprema de Estados Unidos permitió al gobierno reanudar las deportaciones de migrantes a países distintos al suyo sin que antes tengan una audiencia para demostrar que podrían sufrir persecución o tortura allí.
Es la tercera vez que el máximo tribunal respalda esta práctica mientras el caso sigue en litigio: con su orden, pausó el fallo del juez federal Brian Murphy, de Boston, quien había declarado la política ilegal por no dar a los detenidos una oportunidad real de alegar temor fundado de daño en el tercer país.
Los tres jueces liberales votaron en contra de levantar la suspensión. La Corte escuchará los argumentos completos en diciembre y emitiría una decisión definitiva hacia junio del próximo año.
Para las familias latinas del área de Washington, el fallo significa que una persona con orden de deportación podría ser enviada a un país donde nunca ha puesto un pie, sin una audiencia previa sobre el peligro que correría allí.
Los abogados que impugnan la medida advierten que se ha usado contra residentes de años sin antecedentes penales y documentan daños graves, mientras el gobierno la defiende como una herramienta para expulsar a personas —incluidos delincuentes— cuyos países de origen se niegan a recibirlos. Grupos de derechos humanos calculan que ya son más de 25,000 los deportados a 29 países, la gran mayoría a México. Si esto te toca de cerca: habla con un abogado de inmigración, mantén tus documentos en orden y conoce tus derechos — la batalla legal continúa y la última palabra llegará el próximo verano.
FUENTE: USATODAY


