Washington, D.C. se prepara para vivir un fin de semana poco común, cuando algunos de los autos más rápidos del mundo recorran las calles que rodean el National Mall como parte de una histórica competencia de IndyCar.
Por primera vez, el corazón de la capital estadounidense se convertirá en un circuito de automovilismo, en una iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump dentro de las celebraciones por los 250 años de Estados Unidos.
Los monoplazas competirán sobre un trazado urbano de aproximadamente 1.66 millas, rodeado por algunos de los edificios, monumentos y lugares más emblemáticos del país.
Dos de las principales rectas estarán ubicadas sobre Pennsylvania Avenue e Independence Avenue. En esos sectores, los pilotos podrán alcanzar velocidades que superarán ampliamente las permitidas habitualmente en las calles de Washington, donde el límite normal es de 25 millas por hora.
La competencia, denominada Freedom 250 Grand Prix, tendrá una distancia total de 250 millas. Los pilotos deberán completar 147 vueltas al circuito y se calcula que la prueba podría extenderse por cerca de tres horas.
Calles cerradas y fuertes medidas de seguridad
La realización del evento también traerá importantes cambios para quienes circulen por el centro de Washington. Numerosas calles alrededor del National Mall permanecerán cerradas durante el fin de semana para permitir el desarrollo de la competencia.
A lo largo del recorrido se han instalado barreras de concreto y cercas de protección para mantener separados a los espectadores de los vehículos y reducir riesgos tanto para el público como para los edificios cercanos.
Además, se construyeron graderías para los aficionados y puentes peatonales especiales que permitirán desplazarse de un lado a otro del circuito sin interferir con la carrera.
Los organizadores también realizaron trabajos sobre las calles que formarán parte del trazado. Varias zonas fueron repavimentadas para ofrecer una superficie adecuada para los autos de alta velocidad.
Una de las medidas más llamativas fue asegurar mediante soldadura más de 200 tapas de alcantarilla ubicadas dentro del circuito. La intención es impedir que la presión y las fuerzas generadas por los vehículos puedan levantarlas o desprenderlas mientras los autos circulan a gran velocidad.
Una carrera dentro de las celebraciones por los 250 años
Trump promueve el Freedom 250 Grand Prix como parte de una serie de actividades conmemorativas relacionadas con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
La organización Freedom 250 Grand Prix está a cargo del evento y señala que cuenta con el respaldo de varios socios estratégicos. Entre ellos se encuentra la alianza promocional de IndyCar con Monumental Sports & Entertainment.
La carrera busca combinar el espectáculo deportivo con una celebración nacional, utilizando como escenario algunos de los lugares más reconocibles de Washington y ofreciendo una imagen poco habitual de la capital: monoplazas de competición circulando a toda velocidad junto al National Mall.

