El Metro se prepara para modernizarse cerca del nuevo complejo RFK y evitar demoras después de los partidos
A medida que se acerca la temporada 2026 de los Commanders, también avanza el proyecto del nuevo complejo RFK en el noreste de Washington, D.C.
Los responsables del proyecto aseguran que la construcción continúa según lo previsto y que las instalaciones podrían estar listas para 2030. Sin embargo, antes de que eso ocurra, será necesario renovar y ampliar el sistema de transporte público de la zona para poder absorber las enormes multitudes que se esperan durante los partidos.
Durante un encuentro comunitario celebrado el martes en el sureste de Washington, Randy Clarke, director general de la Autoridad de Transporte del Área Metropolitana de Washington (WMATA), explicó que los planes para modernizar la actual estación Stadium-Armory y poner en funcionamiento una nueva línea de autobuses rápidos, denominada “Gold Line”, están a punto de entrar en la etapa de diseño.
La infraestructura existente tiene capacidad para atender aproximadamente a 38.000 personas, apenas la mitad de los espectadores que las autoridades esperan recibir en los encuentros que se disputen en el nuevo estadio. Con la red actual, desalojar a todos los asistentes después de un evento podría llegar a tardar hasta dos horas, según las estimaciones.
WMATA alcanzó en julio un acuerdo financiero clave con la ciudad, lo que permite a la agencia continuar adelante con sus proyectos de mejora del transporte en la zona.
Clarke señaló que durante el próximo invierno esperan disponer de información mucho más precisa sobre cuánto costarán las obras y cuánto tiempo llevará completarlas.

