El joven futbolista Yandel Torres, residente de Washington, D.C., fue reclutado por Mendoza Academy, en Mendoza, Argentina, a través de Bobby Lennon, una oportunidad que representa un importante paso en su formación y en su sueño de llegar al fútbol profesional.
Torres, perteneciente a la clase de 2028, juega como defensa central. Proviene de una familia multicultural con raíces en Estados Unidos, República Dominicana y Panamá, de la cual asegura haber aprendido valores como la perseverancia, la disciplina y el sacrificio.
Su pasión por el fútbol comenzó a temprana edad, cuando veía videos de Cristiano Ronaldo e imaginaba que algún día compartiría una cancha con su ídolo. Comenzó a jugar a los cinco años en Washington International School, bajo la orientación del entrenador colombiano Mauricio Garzón.

Posteriormente se incorporó a PPA Soccer Academy y, durante la escuela intermedia, recibió varios reconocimientos como jugador más valioso. Su desarrollo continuó en DC Soccer Academy, donde, bajo la dirección de Neil Ouska, alcanzó el nivel de MLS NEXT y consolidó su posición como defensa central.
También se destacó en MacArthur High School, ahora denominada John Thompson High School, donde fue reconocido como jugador más valioso e incluido en el segundo equipo All-State de D.C. Asimismo, forma parte de Las Espadas, conjunto que conquistó la Memorial Cup en 2026.
En Mendoza Academy, Torres entrenará diariamente y participará en partidos oficiales de la Asociación del Fútbol Argentino. La experiencia le permitirá perfeccionar cualidades fundamentales para un defensa moderno, como la anticipación, el posicionamiento, la lectura del juego, la toma de decisiones y la comprensión táctica.
De acuerdo con el programa, 26 jugadores estadounidenses y canadienses lograron incorporarse a academias profesionales argentinas durante los últimos 18 meses. El objetivo de Yandel es convertirse en uno de ellos.
Más que jugar en otro país, esta oportunidad le permitirá sumergirse en una de las culturas futbolísticas más importantes del mundo y competir contra algunos de los mejores jugadores argentinos de su edad. Su meta final es ganarse un lugar en una academia profesional y continuar avanzando hacia su sueño de convertirse en futbolista profesional.


