Póngase al día con las vacunas

Póngase al día con las vacunas
PRNewswire/Redacción
Washington Hispanic

Todos los años cuando el verano se va acabando, los niños se preparan para el comienzo de clases. Para muchos, esto significa cortarse el cabello para la escuela, comprar ropa nueva y útiles escolares. Una cosa que no debería olvidarse es ir al médico de familia para asegurarse de que los niños en edad escolar tengan todas las vacunas obligatorias al día.

 

Durante el mes de agosto, que es el Mes nacional de concientización sobre las vacunas, los médicos de familia les recuerdan a los padres que las vacunas mantienen sanos a sus hijos y protegen a los niños con problemas de salud que no les permiten vacunarse. “Es fundamental asegurarse de que usted y su hijo se vacunen conforme al calendario de vacunación recomendado por los Centros para el Control de Enfermedades”, señaló el Dr. John Meigs, Jr., presidente de la Academia Estadounidense de Médicos de Familia. “Vacunarse es importante no solo para los niños en edad escolar, sino también para los bebés y niños pequeños, las mujeres embarazadas, los adolescentes y preadolescentes y los adultos”.

 

Cada año, la AAFP y el Comité asesor sobre prácticas de vacunación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) colaboran en el desarrollo de recomendaciones para el uso habitual de vacunas en niños, adolescentes y adultos en los Estados Unidos.

 

Los CDC ofrecen una lista con vacunas recomendadas para prevenir 17 enfermedades a lo largo de la vida y así proteger la salud de los estadounidenses desde el nacimiento hasta la ancianidad.

 

Aún está a tiempo

Tenga en cuenta que hay muchas oportunidades para que su hijo preadolescente o adolescente se ponga al día con sus vacunas. Los preadolescentes y los adolescentes por lo general ven a sus médicos u otros profesionales de atención médica para que les hagan los chequeos antes de participar en deportes, campamentos, viajes y cuando se inscriben a la universidad.

 

Vacunas para los hijos pequeños

 

Durante los primeros años de vida, sus hijos necesitan vacunas para protegerlos de 14 enfermedades que pueden ser graves y que incluso pueden causar la muerte. Los padres que optan por no vacunar a sus hijos aumentan el riesgo de enfermedades no solo para sus propios niños, sino también para otros pequeños y adultos en toda la comunidad. Por ejemplo, los bebés recién nacidos o las personas con sistemas inmunitarios debilitados (como algunas con cáncer o que han recibido trasplantes de órganos) también tienen un riesgo más alto de contraer enfermedades.

Las vacunas contra la influenza (gripe) se recomiendan para todos los niños que asisten a centros preescolares o a escuelas primarias, para ayudar a mantenerlos sanos.

De hecho, todos los niños de 6 meses o más deberían vacunarse contra la influenza. La vacunación de todos sus hijos, así como del resto de la familia y de las personas encargadas de cuidarlos, puede ayudar a proteger a los bebés menores de 6 meses. Pídale al médico o al enfermero que atiende a su familia que les pongan las vacunas contra la influenza en inyección o atomizador nasal para protegerlos contra esta enfermedad.

 

Preadolescentes y

adolescentes también las necesitan

 

Antes de regresar al colegio, se recomienda que los niños de 11 a 12 años reciban tres vacunas para que sigan protegidos: la vacuna contra el VPH, la Tdap y la vacuna antimeningocócica conjugada.

La vacuna contra el VPH es importante porque puede prevenir las infecciones causadas por este virus que pueden causar cáncer más tarde en la vida. Para otras enfermedades, como la tosferina, la protección de la vacuna recibida en la infancia desaparece con el tiempo. Por eso se recomienda que los niños de 11 a 12 años también reciban una vacuna de refuerzo llamada Tdap para protegerlos de la tosferina, el tétanos y la difteria. La vacuna antimeningocócica conjugada ayuda a prevenir dos de la tres causas más frecuentes de enfermedad meningocócica, que pueden ser muy graves y hasta mortales.

 

Es importante saber que la influenza puede ser grave, aun para las personas jóvenes y sanas. Por lo tanto, cada año los niños mayores deben recibir por lo menos una vacuna contra la influenza (la inyectable o en atomizador nasal para los niños sanos).

 

Datos de los CDC muestran que las vacunas son efectivas no solo para prevenir enfermedades sino también para reducir los gastos en salud:

  • Un análisis de 2009 de 13 vacunas dentro del calendario de vacunación infantil encontró que para cada grupo etario vacunado, los Estados Unidos salvaban 42,000 vidas, ahorraban $13.500 millones en costos médicos directos y prevenían 20 millones de casos de enfermedades.
  • Se ahorran aproximadamente $10,20 en costos sociales (directos e indirectos) por cada $1 invertido en vacunas para enfermedades que pueden prevenirse con vacunas.
  • Si no mejora la tasa de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), 50,000 niñas desarrollarán cáncer del cuello uterino que se podría prevenir si las tasas de vacunación llegaran al 80 por ciento.
  • La gripe estacional lleva a más de 200,000 hospitalizaciones y cuesta más de $10,000 millones en costos médicos directos al año en los Estados Unidos.

“Está comprobado que las vacunas son seguras y efectivas, y que salvan vidas”, destaca Meigs. “Para proteger la salud pública, la AAFP recomienda enfáticamente que los pacientes reciban todas las vacunas necesarias en el consultorio de su médico de atención primaria.

 

 

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