Cáncer de hígado una enfermedad que va en aumento

Cáncer de hígado una  enfermedad que va en aumento
Redacción
Washington Hispanic

 

El cáncer de hígado es la causa de muerte por cáncer que más está aumentando en Estados Unidos.

El aumento se ha registrado desde mediados de los 70, una tendencia que se prevé que continuará al menos hasta el 2030. Las tasas de muertes por esta enfermedad se han duplicado desde mediados de los 80, el aumento más rápido de todos los tipos de cáncer, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

El cáncer de hígado es ahora la quinta causa principal de muerte por cáncer en los hombres, y la octava en las mujeres. Más o menos un 1 por ciento de las personas recibirán un diagnóstico de la enfermedad a lo largo de sus vidas. Apenas una de cada 5 sobrevive cinco años tras el diagnóstico, señalaron los investigadores dirigidos por el Dr. Farhad Islami.

 

DC encabeza tasas de

cáncer de higado a nivel nacional

 

Un motivo clave del aumento del cáncer de hígado a nivel nacional es una tasa más alta de infección con el virus de la hepatitis C en la generación de la postguerra. Entre las personas nacidas entre 1945 y 1965 o conocida como los Baby Boomers, el 2.6 por ciento tienen hepatitis C, una tasa seis veces más alta que la de los demás adultos.

Los hombres afroamericanos son más propensos a ser diagnosticados con cáncer de hígado y generalmente tienen tiempos de supervivencia más cortos que otros.

A menudo se diagnostica en etapas tardías cuando hay síntomas evidentes que envían a un paciente al médico, tales como pérdida de peso, pérdida de apetito, náuseas y dolor abdominal. Cuando se trata de factores de riesgo – tener la hepatitis encabeza la lista.

 

Factores de riesgo

 

  • Hepatitis viral. Los virus de la hepatitis son virus que infectan el hígado. Dos tipos frecuentes son la hepatitis B y la C. La hepatitis viral es el factor de riesgo más importante para este tipo de cáncer en todo el mundo. La hepatitis C pasó a ser mucho más frecuente que la hepatitis B porque no existe una vacuna para prevenir la hepatitis C.
La hepatitis viral se puede transmitir de una persona a otra a través de la exposición a la sangre o los fluidos corporales. Esto puede ocurrir a través de una lesión, por compartir agujas para consumir drogas o mediante el contacto sexual.

 

  • Cirrosis. La cirrosis se desarrolla cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de cirrosis son consecuencia del consumo excesivo de alcohol.

 

  • Obesidad, NAFLD y diabetes. La obesidad provoca que la grasa se deposite en el hígado, lo que produce una afección conocida como NAFLD. En la última década, ha surgido evidencia contundente que sugiere que la NAFLD y la diabetes, un trastorno relacionado, son factores de riesgo cada vez más importantes del HCC en los Estados Unidos.
  • Edad. En los Estados Unidos, el cáncer primario de hígado en adultos ocurre con mayor frecuencia en las personas mayores de 60 años.
  • Sexo. Los hombres son más propensos a presentar este tipo de cáncer que las mujeres.
  • Factores ambientales. La exposición a determinadas sustancias químicas o el consumo de alimentos contaminados con aflatoxina.

 

Síntomas:

 

  • Dolor, especialmente en la parte superior derecha del área abdominal, cerca del omóplato derecho o en la espalda.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Nódulo duro debajo de las costillas sobre el lado derecho del cuerpo que podría ser el tumor o un signo de que el hígado ha aumentado de tamaño.
  • Debilidad o fatiga.

 

Prevención:

Una vacuna puede proteger a las personas sanas de contraer hepatitis B. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. (U.S. Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que todos los niños reciban esta vacuna. No existe una vacuna para la hepatitis C, que está asociada con más frecuencia con el abuso actual o pasado de drogas intravenosas (IV).

Los bancos de sangre de los Estados Unidos controlan la sangre donada para asegurarse de que no se utilice sangre infectada con los virus de la hepatitis.

La cirrosis se puede evitar si no se consume alcohol en exceso y si se previene la hepatitis viral. La mayoría de los países industrializados tienen reglamentaciones para proteger a las personas de las sustancias químicas que causan cáncer.

Cada vez existen más pruebas de que determinados medicamentos pueden controlar la infección crónica por hepatitis B o C. Esto puede reducir la inflamación y el daño que estos virus causan en el hígado. En los últimos años se han producido avances importantes en lo que respecta a terapias antivíricas, particularmente para la infección crónica por el virus de la hepatitis C.

Es probable que esto tenga un impacto positivo importante en la prevención del cáncer de hígado, especialmente si se las administra antes de presentar cirrosis. Para obtener información sobre estos tipos de tratamientos, es importante hablar con un hepatólogo. Un hepatólogo es un médico que se especializa en las enfermedades del hígado.

Debido a que la NAFLD vinculada a la obesidad se está convirtiendo en un factor de riesgo cada vez más importante para el HCC, también se recomienda a las personas que sigan las pautas establecidas para una buena salud, como mantener un peso saludable, tener una alimentación equilibrada y participar en actividades físicas moderadas. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico.

 

 

    •  COMPARTIR:

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados*