Antiácidos acortan la vida

Antiácidos acortan la vida
HealthDay News

Los antiácidos populares como Nexium, Prilosec o Prevacid podrían aumentar el riesgo de muerte temprana cuando se toman durante periodos extendidos, sugiere un nuevo estudio.

Además, mientras más tiempo se toman esos fármacos, conocidos como inhibidores de la bomba de protones (IBP), mayor es el riesgo de muerte precoz, señaló el investigador principal, el Dr. Ziyad Al-Aly, especialista renal y profesor asistente de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis.

“Hubo una relación entre la duración del uso y el riesgo de muerte”, dijo Al-Aly. “Un uso más prolongado se asoció con un riesgo incluso más alto”.

Dicho esto, Al-Aly apuntó que algunos pacientes de verdad deben tomar IBP para gestionar problemas médicos, incluso a largo plazo.

“Los inhibidores de la bomba de protones en realidad salvan vidas”, dijo Al-Aly. “No queremos dejar a la gente con un mensaje aterrador. Si usted necesita este fármaco y está bajo la orientación de un médico, debe seguir tomándolo hasta que le indiquen lo contrario”.

El estudio encontró que las personas que tomaron IBP durante un año o más tenían un aumento de un 51 por ciento en el riesgo de muerte prematura, en comparación con un 31 por ciento de las personas que tomaron los fármacos de seis meses a un año, y un 17 por ciento de los que fueron usuarios entre tres y seis meses.

El uso a corto plazo de los IBP (de hasta 90 días) no pareció afectar el riesgo de muerte, mostraron los hallazgos.

Los inhibidores de la bomba de protones funcionan al bloquear el sistema de enzimas que produce el ácido estomacal. Los IBP se han convertido en una de las clases de medicamentos más comúnmente utilizadas en Estados Unidos, y en 2015 se emitieron 15 millones de recetas tan solo para el Nexium, dijeron los investigadores.

Pero las preocupaciones sobre la seguridad de los fármacos han aumentado en los últimos años, a medida que estudios han vinculado los IBP con la enfermedad renal, la enfermedad cardiaca, la neumonía, las fracturas óseas y la demencia.

En general, los que tomaron los IBP tuvieron un aumento del 25 por ciento en el riesgo de muerte prematura frente a las personas que tomaban bloqueadores H2 (como Pepcid o Zantac), encontraron los investigadores.

Los investigadores calcularon que por cada 500 personas que tomaban IBP durante un año, hay una muerte adicional que de otra forma no habría ocurrido, dijo Al-Aly.

Un médico dijo que hay que hacerle caso a estos resultados.

 

 

 

 

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