Suspicacia en Oregon ante protestas de milicianos armados

AP

os vecinos de la localidad rural de Burns, en el este de Oregon, están acostumbrados a preocuparse por las tensiones entre el gobierno federal y la gente local, pero la toma armada de un refugio cercano de vida silvestre es un nuevo récord.

Keith Landon, vecino desde hace años y empleado de la Reid Country Store, dijo saber que los agentes de la ley locales temen que sus hijos se conviertan en objetivo de milicianos molestos. La madre de uno de sus hijos tiene ahora una relación con un agente, señaló Landon, y la pareja ha decidido enviar a sus hijos a otra localidad tras supuestamente recibir amenazas de un manifestante enfadado.

«Espero que la mayoría sea sólo una demostración de fuerza, un intento de presionar», dijo Landon. «Pero da miedo».

Varios manifestantes armados tomaron el sábado el refugio nacional de vida silvestre Malheur tras participar en una marcha pacífica contra las condenas de cárcel de los rancheros locales Dwight y Steven Hammond.

Los Hammond fueron condenados por incendio provocado hace tres años, por fuegos que ardieron en tierras federales en 2001 y 2006. Aunque cumplieron sus condenas originales —tres meses para Dwight, un año para Steven_, un juez de apelaciones determinó en octubre que sus penas eran demasiado leves teniendo en cuenta las leyes federales sobre condenas mínimas.

Se ha ordenado a los dos que vuelvan a prisión por cuatro años cada uno. Ellos han dicho que tienen previsto entregarse el lunes.

La decisión de enviarlos de vuelta a prisión provocó una controversia y forma parte de una disputa que ya dura décadas entre el gobierno federal y algunos habitantes del oeste de Estados Unidos por el uso de las tierras públicas.

Entre los que han ocupado el refugio están los hermanos Ammon y Ryan Bundy. Su padre, Cliven Bundy, estuvo implicado en un asedio con el gobierno por los derechos de pasto en Nevada.

Ryan Bundy dijo el lunes a Associated Press que esperaba devolver la tierra a las autoridades locales para que la gente pudiera utilizarla sin supervisión federal. El activista afirmó que espera que la ocupación del terreno inspire acciones similares en todo el país para tomar el control local de tierra gestionada por las autoridades federales. Ammon Bundy ha pedido antes a milicianos estadounidenses que se unan a los que están en el refugio.

Varias camionetas descubiertas bloqueaban el domingo por la tarde la entrada al refugio, y hombres armados con ropa de invierno y camuflaje utilizaban radios para alertar a los que estaban en los edificios del refugio cuando se permitía la entrada de reporteros en el recinto.

Una bandada de faisanes pasaba por la senda al refugio, dispersándose al paso de varios hombres al volante de vehículos de campo pequeños. Ryan Bundy declinó decir cuánta gente había en el lugar.

«El objetivo final aquí es que estamos aquí para restaurar los derechos de la gente de aquí para que puedan utilizar la ley y los recursos. Todos ellos», dijo Bundy. Eso implica que los rancheros puedan llevar a su ganado a pastar en la tierra, los mineros puedan ejercer sus derechos de minería, los leñadores puedan talar árboles y cazadores y pescadores puedan ejercer sus actividades en la zona, añadió.

Bundy señaló que tenían previsto quedarse en el refugio todo el tiempo que sea necesario. Si la situación se torna violenta, afirmó que sería por acciones del gobierno federal.

Por su parte, el jefe de policía del condado de Harney, Dave Ward, dijo el domingo en un comunicado que el grupo de manifestantes armados llego al pueblo bajo pretextos falsos.

«Estos hombres llegaron al condado de Harney afirmando formar parte de grupos de milicias en apoyo de rancheros locales, cuando en realidad estos hombres tenían otras pretensiones de pasar por encima del gobierno federal y del condado con la esperanza de iniciar un movimiento en todo Estados Unidos», dijo Ward.

El jefe de policía dijo estar trabajando con las autoridades locales y federales para mantener a salvo a los vecinos del condado y resolver la situación de la forma más rápida y pacífica posible.

Landon, fue leñador hasta que el gobierno federal declaró al cárabo californiano o búho manchado como especie protegida en la década de 1980, lo que perjudicó a la industria maderera local, y dijo empatizar con las frustraciones que expresan los Bundy.

«Con el búho manchado empezó la caída de nuestra comunidad, entonces Clinton hizo de las montañas Steens una zona de vida silvestre o lo que fuera. Cinco generaciones de rancheros que habían estado en las Steens, los echaron. Y después la gestión de incendios forestales, cambió por completo la región», dijo Landon. «Es difícil desacreditar lo que intentan hacer ahí. Pero no quiero que nadie salga herido».