18 de septiembre de 2019Actualizado
Nacional
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Fueron separados según su estatus migratorio

En redada arrestan a más de 280 trabajadores indocumentados en Allen, Texas

Fueron separados según su estatus migratorio

Víctor Caycho
Washington Hispanic

Agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) y policías del HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional), arrestaron a más de 280 trabajadores indocumentados –casi todos hispanos y jóvenes madres en su mayoría-, durante una redada de grandes proporciones que se realizó la mañana del miércoles 3 en una compañía de fabricación y reparación de aparatos electrónicos localizada en la ciudad de Allen, Texas.

En una operación simultánea, varios helicópteros sobrevolaron el lugar poco después de las 9:00 a.m., mientras gran número de miembros del ICE y de HSIingresaron sin previo aviso a los edificios de la compañía CVE Technology Group Inc. (CVE) y a las oficinas de cuatro sucursales encargadas de reclutarles personal.
Después de las primeras reacciones de pánico y llanto, así como de algunas protestas, los agentes procedieron a separar a los centenares de trabajadores de acuerdo a su estatus migratorio. Una fila fue para los ciudadanos, otra para los extranjeros con permiso de trabajo y una tercera para los indocumentados.

“En lo que se refiere a los arrestos por inmigración, ésta es la operación más grande que haya realizado ICE en un centro de trabajo en los últimos 10 años”, confirmó Katrina W. Berger, agente especial del
HSI, con base en Dallas, Texas.

La medida de fuerza se adoptó al cabo de una prolongada investigación que se inició el año pasado, luego de varias denuncias acerca de que en esa compañía había empleados que trabajaban ilegalmente.

La redada también se da en medio de severas advertencias hechas por el presidente Donald Trump sobre un posible cierre de la frontera sur para detener la ola de inmigración ilegal que se ha acrecentado en los últimos meses.

Amalia Martínez, una de las trabajadoras de la planta de tecnología CVE en Allen, Texas, fue testigo de la incursión del ICE. Ella declaró a la prensa que el personal estaba en plena labor cuando fueron sorprendidos por los gritos de los agentes de “¡Nadie se mueva!”. Dijo que “enseguida nos ordenaron separarnos en filas y nos pidieron nuestros documentos para probar que teníamos autorización para trabajar legalmente en los Estados Unidos”.

Añadió que los agentes después les colocaron pulseras verdes a los que tenían papeles y brazaletes amarillos a los que no tenían documentos probatorios”.

Martínez relató que en medio de todo el alboroto y la inquietud, mujeres de un grupo se comunicaban en voz baja con las de la otra fila, diciendo “avisa a mi familia” o “échale una mirada a mis hijos”. Afirmó que “todo ello nos daba mucha pena”.

Eran aproximadamente las 2:00 de la tarde cuando empezaron a salir varios autobuses con los trabajadores indocumentados que ya habían sido esposados. Al parecer, su número –más de 280, algunos de las madres con sus niños-, sobrepasó lo que esperaban las autoridades por lo que se tuvo que programar dos turnos de viajes, a dependencias del ICE.

A esa hora la gente ya se había pasado la voz y algunos activistas llegaron al lugar con carteles de protesta. Esos manifestantes gritaban a los inmigrantes: “Los queremos, los amamos” y “No están solos”, en inglés y español. Incluso uno de ellos trató de bloquear el paso de uno de los autobuses poniéndose delante del vehículo.

La investigación

Por su parte, la agente especial Berger dijo a la prensa que la redada fue el resultado final de una auditoría a los documentos de los empleados de CVE, que confirmó las denuncias sobre la contratación de indocumentados.

“Los negocios que a sabiendas contratan a extranjeros ilegales generan una ventaja injusta sobre sus competidores”, expresó. “Adicionalmente, le quitan empleos a los estadounidenses y residentes legales mientras esos inmigrantes ilegales son víctimas de explotación”, argumentó.

Berger dio a conocer que a los detenidos se les interrogará antes de evaluar los casos de aquellos que permanecerán bajo custodia del ICE o del HSI y los que serán puestos en libertad “por razones humanitarias”, entre ellas cuando se trate de la única persona de una familia que cuida a un niño o su historia médica.
Sin embargo, advirtió que “en todos los casos, a todos los extranjeros ilegales allí encontrados se les tomará sus huellas digitales y se les abrirá el proceso para su deportación del país”.

¿DÓNDE ESTAN RECLUÍDOS?

En un comunicado, ICE anunció el jueves 4 que ha puesto a disposición de las familias de los inmigrantes detenidos una línea gratis –en español e inglés- para conocer la información sobre los centros del ICE en los que se encuentran recluidos. El número es 1888-351-4024.

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