13 de diciembre de 201801 de Noviembre 2014, 04:30 pm.
Especiales
2

Sangre de San Genaro se licúa ante el Papa Francisco

Es la primera vez que el fenómeno se produce entre los pontífices que besaron la reliquia desde 1848 con el Papa Pío IX.

Sangre de San Genaro se  licúa ante el Papa FranciscoEl cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles observa admirado la ampolla de cristal ya con la sangre licuada de San Genaro, un prodigio que tuvo lugar después que el Papa Francisco besara la reliquia. Foto: Andrew Medichini / AP.
E

s la primera vez en la historia de los papas desde 1848. No sucedió con Juan Pablo II ni con Benedicto XVI. Durante la visita del Papa Francisco a la Catedral de Nápoles, el sábado 21 de marzo, se verificó en vía extraordinaria el “prodigio” de la licuefacción de la sangre de San Genaro.

Al término de un encuentro con sacerdotes, religiosos y seminaristas en la catedral de Nápoles, el fenómeno se produjo cuando el Papa Francisco impartió la bendición con la reliquia del obispo martirizado en el año 305.

Cuando el Papa recibió la reliquia, la sangre estaba sólida, totalmente seca, en un lado de la ampolla de cristal. Una vez terminada la bendición y tras besar el relicario lo devolvió al cardenal Grescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, quien lo miró y exclamó con admiración: “¡Se ve que San Genaro ama al Papa Francisco, su sangre ya se licuó a medias!”.

Al escuchar las palabras del cardenal de Nápoles, Francisco dijo, medio en broma y medio en serio: “El santo nos quiere a medias: ¡tenemos que convertirnos del todo!”. Minutos después la sangre se licuó totalmente.

El fenómeno de la licuefacción se produce únicamente tres veces al año: el primer domingo de mayo, el 19 de septiembre –fiesta de San Genaro- y el 16 de diciembre.

Fuera de estas fechas la licuefacción no tiene lugar, excepto en 1848, cuando el Papa Pío IX, forzado a huir de Roma por una revuelta popular, se refugió en Nápoles y fue a la catedral a venerar las reliquias del santo, cuya sangre se volvió líquida.

La Iglesia no califica este suceso de “milagro” sino de “prodigio”, pero para los habitantes de Nápoles es mucho más ya que si en la fecha prevista la sangre no se licúa temen grandes catástrofes. Por el contrario, un fenómeno fuera de fecha lo interpretan como una buena señal.

El Papa Francisco, flanqueado por el arzobispo de Nápoles, cardenal Crescenzio Sepe, besa la reliquia que conserva la sangre sólida de San Genaro en la catedral local, el sábado 21 de marzo. Foto: Andrew Medichini / AP.

Nápoles, Italia / Especial.

 COMPARTIR:
COMPARTIR:
  • googleplus
  • linkedin
  • mail
COMENTARIOS

  • Graciela Fernández Pacheco says:

    El Papa Francisco es uno de los padres más queridos, con el Papa Juan Pablo II.


  • Leave a Reply to Graciela Fernández Pacheco Cancel reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    SECCIONES: