Una legislación más rígida que se aplique en todo el área metropolitana de Washington, DC, para enfrentar las elevadas cifras de muertes y lesiones causadas por conductores que manejan borrachos, demandaron los jefes de los departamentos policiales de la región y del Departamento de Transportes.
“Necesitamos que más estados pasen leyes que saquen a esos conductores de las pistas”, afirmó David Strickland, jefe de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Autopistas (NHTSA, por sus siglas en inglés), durante el lanzamiento de una campaña nacional contra los conductores ebrios, el martes 14, en la zona Sureste de DC.
El evento se anunció con ocasión del feriado largo por el Día del Trabajo (Labor Day), que se celebrará el próximo lunes 3 de septiembre y en el que participarán más de 10 mil departamentos de policía y agencias de la ley en todo el país.
Strickland planteó que la Asamblea Legislativa de Maryland y el Capitolio para el caso del Distrito de Columbia, discutan y aprueben leyes más estrictas “contra la epidemia de los conductores ebrios”, a quienes calificó como “una seria e inaceptable amenaza”.
Al mismo tiempo expresó su apoyo a la legislación recientemente aprobada por el Congreso estatal de Virginia y promulgada por el gobernador Robert McDonnell, que precisamente apunta contra aquellos que se ponen tras el volante con muchas copas demás.
Al respecto, el Administrador de la NHTSA elogió la decisión de Virginia y de otros 16 estados que disponen el uso obligatorio de dispositivos que bloquean el encendido de los vehículos a los conductores que manejen borrachos desde la primera vez en que son declarados culpables.
El costo de instalación ($75) y de mantenimiento del artefacto (alrededor de $70 mensuales) correrá por cuenta de la persona que recibe la sanción.
“Pensamos que el uso de esos dispositivos obligatorio para los que conduzcan borrachos desde la primera ocasión es la mejor política, aunque la decisión, evidentemente, le corresponde a los congresos estatales”, señaló Strickland a los periodistas.
También reveló que según las estadísticas el número de conductores borrachos que causaron muertes en accidentes de tránsito fue de cuatro veces más que el de los conductores sobrios.
El jefe de la policía del condado de Montgomery, J. Thomas Manger, estuvo de acuerdo y reforzó el argumento de Strickland al indicar que “casi una tercera parte de las muertes registradas en choques en las pistas causados por el consumo de bebidas alcohólicas son víctimas inocentes, y no los conductores que manejaron borrachos”.
La campaña nacional contra “la plaga” de conductores borrachos se denomina “Conduzca Sobrio o será Sacado de las Pistas” y empieza oficialmente este viernes 17 a nivel nacional y continuará hasta el 9 de septiembre.
En el acto de lanzamiento estuvieron presentes también representantes de la organización “Madres contra el manejo en estado de ebriedad” (MADD), el Centro Nacional de Cortes DWI y la Asociación de Gobernadores para Seguridad en las Carreteras (GHSA).
La cifra: 370 personas
Murieron en el área metropolitana de Washington, DC, en accidentes causados por conductores borrachos en el 2010. De ellos, 211 perecieron en Virginia, 154 en Maryland y 5 en el Distrito de Columbia (DC).