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| Conteste
las siguientes preguntas y sepa si está en
condiciones para eliminar esas libras de
más |
| ¿Está listo
para
bajar de peso? |
Redacción/Agencias
Washington Hispanic
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| El éxito
para bajar de peso efectivamente depende
de si está realmente lista o listo
para asumir el desafío. Para hacer
esa evaluación, contestar las siguientes
preguntas le ayudarán a darse cuenta
si es el momento propicio de empezar a ganar
la lucha contra las libras de más.. |
—¿Tiene la motivación
de hacer un cambio de estilo de vida de largo
plazo que requiere comer sano y hacer más
ejercicio?
Sea honesto. Saber que se deben hacer esos cambios
y sentir que se deben hacer esos cambios son
dos cosas diferentes.
—¿
Ha atendido las distracciones en su vida cotidiana
que quizás le impiden comprometerse a
bajar de peso?
Si usted ha pasado por algunos problemas en su
vida, en su matrimonio, estrés laboral,
enfermedad o problemas económicos, considere
esperar un tiempo antes de empezar a hacer el
esfuerzo por bajar de peso.
—¿
Acepta la realidad que no hay una solución
rápida para el problema de la obesidad?
Lograr un mantener un peso saludable es un desafío
de por vida. Usted puede perder peso rápidamente
al principio, pero en el largo plazo es mejor
perder peso en forma moderada. Lo ideal es perder
de medio kilo a un kilo (una a dos libras) por
semana.
—¿
Ha solucionado cualquier desorden alimenticio
que haya experimentado, o problemas emocionales,
que le hacen difícil bajar de peso?
Si tiene una tendencia a comer excesivamente,
tiene depresión o se siente ansioso, puede
necesitar ayuda profesional.
—¿
Está listo para cambiar sus hábitos
alimenticios?
Suena fácil de hacer en teoría,
pero en la práctica muchas veces es muy
difícil de lograr. Es difícil hacer
a un lado comportamientos establecidos y desarrollar
conductas nuevas, pero no imposible.
—¿
Tiene la motivación para hacer más
actividad física?
Aumentar su nivel de ejercicio es esencial para
bajar de peso y mantener las libras de más
alejadas.
—¿
Son realistas sus metas para bajar de peso?
Recuerde que perder entre un cinco y un diez
por ciento de su peso corporal puede mejorar
su salud si usted es obeso o tiene sobrepeso.
Esto significa, por ejemplo, perder entre 10
y 20 libras si pesa 200 libras. Pregúntele
a su médico cuánto peso debería
perder.
—¿
Tiene amigos o familiares que le apoyen en su
cruzada? Ayuda tener alguien en su esquina en
vista a este desafío. Si no tiene a nadie
que le entregue apoyo, considere unirse a un
grupo de apoyo para bajar de peso.
—¿Tiene tiempo para mantener registros de su consumo de alimentos
y actividad física?
Tener un registro aumentará sus posibilidades de éxito. Se sentirá muy
bien de poder observar en el papel los avances que vaya logrando.
—¿
Está dispuesto a ver de frente los éxitos y fracasos que haya tenido
en el pasado, ya sea en la pérdida de peso como en otras áreas
de su vida?
Aprensa de sus experiencias pasadas y averigüe qué es lo que lo motiva.
Siga trabajando para lograr resolver las barreras que puedan prevenir su éxito.
—¿
Ve un intento de bajar de peso como algo positivo?
Perder peso no debe ser una mala experiencia. Muchas personas se sienten mejor
al ser más activas, y eso les motiva a seguir en esa vía.
Resultados
Si usted ha respondido afirmativamente a estas
preguntas, usted está listo para comenzar
un esfuerzo real por bajar de peso.
Si usted contestó que no a una o más
preguntas, puede que usted no esté listo
para asumir el desafío. Pero ojo, que
no estar listo está bien. Averigüe
la razón que le está deteniendo
a asumir estos obstáculos. En algunos
casos, puede ser simplemente un tema de sincronización.
Por ejemplo, necesita resolver algún otro
problema en su vida. En estos casos, usted deberá trabajar
en estos asuntos relacionados, como sus pensamientos
sobre el bajar de peso o la fuerza de voluntad
de comprometerse a estos cambios permanentes.
Es probable que usted pueda hacer estos cambios
por si solo, o puede sentir que necesita ayuda.
Educarse a si mismo sobre el proceso de pérdida
de peso y cómo mantenerlo es un buen comienzo.
Por ejemplo, aprenda sobre los cambios necesarios
en la dieta para perder peso. Vaya a un nutricionista
o enrólese en un programa conductual de
nutrición, lo que le puede ayudar a cambiar
conductas que le impidan bajar de peso, como
el comer cuando está estresado o aburrido.
Si usted está listo para bajar de peso
pero teme perder la motivación en el camino,
piense en el futuro. A medida que se vuelva más
activo físicamente y haga cambios en su
dieta, usted se sentirá mejor y tendrá más
energía. Y en vez de pensar en la pérdida
de peso como un objetivo a corto plazo, véalo
como un cambio de estilo de vida agradable y
permanente.
Tips
La pérdida de peso significa un compromiso
que va más allá de una dieta o de
hacer más ejercicio.
Es un cambio de estilo de vida significativo e
integral que tendrá impacto positivo en
la salud.
| Rosa
Villoch busca derrotar los factores que favorecen
que los latinos sufran de esta enfermedad |
| Luchar
contra las
disparidades
en cáncers |
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| Rosa
Villoch-Santiago, de la SAC. foto: FL/wh |
Por Felipe
Lagos
Washington Hispanic
Si bien los latinos no son quienes más
sufren de cáncer, si son los que más
mueren por la enfermedad, correspondiendo al
20% de todas las causas de fallecimiento para
los latinos.
Así lo explica Rosa Villoch, directora
de la Iniciativa Hispana, División Atlántico
Sur, de la Sociedad Americana del Cáncer.
En este sentido, las disparidades de acceso a
la salud tienen gran responsabilidad. “Somos
45 millones de hispanos, y en mi jurisdicción
representamos un 8% de la población. Los
latinos son quienes menos sufren de cáncer,
pero los que más mueren a causa de la
enfermedad, porque no tienen acceso a educación,
faltan recursos para prevención y no tienen
conocimiento sobre las cosas que deben hacer
para prevenir el cáncer”, explica
Villoch.
Si desea saber más del trabajo de la SAC,
puede llamar al 1(800) 227 2345, o ir a la página
web acs.org.
—¿
Cómo define las disparidades respecto
del cáncer?
“
Disparidades son las dificultades y limitaciones,
tanto a los servicios de salud como a la información
que está disponible, para los latinos.
Si bien hay un mar de información en los
medios e Internet, el desafío es encontrar
los datos adecuados para las necesidades que
estamos enfrentando”.
—
Lo más difícil en la lucha contra
las disparidades es crear una cultura de prevención, ¿cómo
se logra eso?
“
Creando conciencia sobre la importancia que debe
tener nuestro cuerpo y la salud en nuestra vida.
Saber que si me cuido y estoy bien, puedo salir
a trabajar para buscar el pan para mis hijos.
Saber que si mis hijos están bien pueden
ser productivos en la escuela, podrán
hacer deporte y serán capaces de vivir
una larga vida. Es saber y crear conciencia en
la importancia de la salud. Por mucho tiempo
hemos vivido con el mito de la enfermedad. Hace
20 años el cáncer era una sentencia
de muerte. Alguien sabía que tenía
cáncer e inmediatamente empezaba a hacer
los arreglos para el funeral. Pero hoy día,
gracias a los nuevos adelantos, no es así.
Hay cáncer que son 100% prevenibles y
otros que se pueden curar”.
—
Ustedes han estado haciendo un trabajo muy innovador
utilizando los consulados para llegar a los hispanos
en el área.
“
Hemos venido colaborando con el Instituto Hispano
de Prevención de la Ceguera por alrededor
de tres años en los programas con los
consulados. Comenzamos cuando el instituto hacía
su alcance en los consulados móviles.
Luego, cuando ellos comenzaron a trabajar con
el Consulado de México, a través
del Proyecto Ventanilla de Salud, surge la posibilidad
de unirnos para poder proveer información
sobre cáncer. Esto ha sido tan exitoso,
que otros consulados, como de El Salvador y Bolivia,
han comenzado sus propios programas, y así creamos
la estación de prevención de cáncer
de los consulados”.
—
Sé que también han hecho esfuerzos
para relacionarse con los países de origen
de los inmigrantes latinos.
“
Parte de mi trabajo es fortalecer lazos con organizaciones
que se dedican a combatir el cáncer en
otros países, para juntos crear estrategias
que beneficien a personas en esas naciones y
en EEUU. En los últimos años hemos
trabajado con la Fundación Boliviana contra
el Cáncer, y también con El Salvador,
para que la información esté en
ese país”.
| A
su salud |
| Los
cadáveres no causan epidemias |
Agencias
Es desgarrador
lo que estamos viendo en Haití. El país
mas pobre del hemisferio occidental ha sido castigado
con furia por la naturaleza. Esas escenas de
cadáveres mutilados en las calles, siendo
tratados como bultos de carga por las palas mecánicas
(escenas que solo he visto en la televisión
peruana y no en la norteamericana) son realmente
dantescas.
Frente a esa terrible realidad, los medios de
comunicación (incluyendo a ilustres personajes
como el Sr. Leonel Fernández, Presidente
de la República Dominicana) perpetúan
el mito de que los cadáveres regados en
calles y escombros serán el origen de
terribles epidemias.
Nada más lejos de la verdad. Múltiples
estudios han demostrado que la descomposición
de los cadáveres no causa epidemia alguna.
Una genial frase al respecto pertenece al Dr.
Michael T. Osterholm, director del Centro de
Investigación y Políticas de Enfermedades
Infecciosas de la Universidad de Minnesota en
Minneapolis. Él declaró que “lo
que la gente tiene que entender es que al morir
la persona, mueren también los microbios
que se encuentran dentro de ella”. Dijo
también que el peligro de infecciones
después de un cataclismo es alto pero “no
el que viene de los muertos, sino el que se origina
en los vivos”. Los virus y bacterias de
un ser humano no pueden sufrir una vez que este
muere. La descomposición es causada por
los saprofitos, bacterias que no causan enfermedades.
Decir por ejemplo que a consecuencia de la presencia
de los cadáveres se van a producir casos
de cólera, tifoidea, malaria o tuberculosis
es simplemente producto de una completa falta
de información. Si una enfermedad no está presente
en la zona afectada, ¿de dónde
va a aparecer? ¿del aire?
Diversos estudios han probado que la posibilidad
de que se produzcan epidemias después
de un desastre natural es muy baja.
Quizá este atávico miedo provenga
de una antigua creencia, en la que se pensaba
que las enfermedades se originaban en las “miasmas” o
aires sucios. Obviamente en esa época,
no se conocía acerca del origen bacteriano,
viral o degenerativo de las enfermedades.
Es conveniente aclarar que es muy importante
retirar los cuerpos prontamente de las calles,
básicamente por lo que representa para
el olfato y la psicología de la población.
La gente muere más durante el terremoto
que después de él, siendo interesante
que en cada cataclismo se registran muchas muertes
por enfermedades del corazón. Por otro
lado, un aspecto que frecuentemente se olvida
es el del síndrome de estrés psicológico
post traumático.
De acuerdo al Boletín Consecuencias de
Terremotos en la Salud Pública, esto es
lo que generalmente se observa en un terremoto:
•
La mayor parte de las muertes ocurren durante
el terremoto y son ocasionados por los derrumbes.
•
La demanda por servicios médicos ocurre
durante las primeras 24 horas después
del terremoto y casi todos los casos corresponden
a politraumatizados.
•
Los pacientes aparecen en dos olas, la primera
de los politraumatizados; y la segunda, causada
por las enfermedades diarreicas y otras infecciones
por la contaminación de agua y alimentos.
•
El 85% al 95% de las víctimas son rescatadas
en las primeras 48 horas.
•
Los terremotos no originan enfermedades que no
estaban presentes con anterioridad en la comunidad. • Los
cadáveres no originan epidemias.
| Expertos
entregan consejos para evitar la enfermedad |
| Cómo
prevenir el resfrío
común |
|
|
| Tres
veces más probabilidades de contagiarse
de un resfrío tienen quienes duermen
menos de siete horas cada noche, según
un estudio. |
Redacción/Agencias
WH
La ciencia médica ha avanzado notablemente
en las últimas décadas, pero los
expertos aún no pueden derrotar un enemigo
bastante bien conocido, el resfrío común.
De hecho, los expertos señalan que existen
cerca de 200 tipos de rinovirus, el microbio
que constituye la causa más común
de los resfriados.
Esa enorme variedad de virus es la causa por
la cual siempre nos estamos enfermando. Las encuestas
dicen que el ciudadano norteamericano medio contrae
cuatro resfríos al año, mientras
los niños agarran seis. Sin embargo, existen
formas de prevenir el contagio.
Los expertos coinciden en decir que los resfríos
se transmiten no a través de las partículas
que se lanzan con la tos o los estornudos, sino
que a través de superficies contaminadas.
Similar a cómo se transmite la gripe,
el resfrío ingresa al organismo cuando
las manos tocan los ojos o la nariz.
De hecho, los rinovirus pueden sobrevivir en
manillas de puertas, mesas o carros de supermercado
por más de 24 horas, por ejemplo. Por
ello, la forma más fácil de prevenir
contagiarse es evitar por completo tocarse la
nariz o los ojos. Otra forma práctica
es lavarse las manos constantemente.
Eso sí, los expertos recomiendan lavarse
las manos con agua y jabón. El uso de
sanitizadores en base de alcohol mata los virus
de la influenza, pero no las formas más
resistentes de rinovirus.
Otra forma de prevenir el resfrío común
es potenciar las defensas del organismo.
Para ello, los expertos recomiendan dormir bien,
dado que últimamente se ha descubierto
una relación potente entre el sistema
inmunológico y el dormir bien.
En efecto, un estudio mostró que las personas
que duermen menos de siete horas cada noche tuvieron
tres veces más posibilidades de contagiarse
un resfrío, comparado con quienes durmieron
ocho horas o más. Al mismo tiempo, otro
estudio reflejó que las personas que tienen
una actitud positiva de la vida, es decir, que
se consideraban felices y optimistas, tenían
menos posibilidades de adquirir un resfrío
que quienes son más ansiosos, hostiles
o que sufren depresión.
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