|
|
| Patricia Guadalupe |
| Columnista |
|
Un empresario millonario de Boston
ha comenzado una campaña de recaudación
de fondos que busca proveer asistencia legal a inmigrantes –tanto
legales como indocumentados– detenidos por
las autoridades. Robert Hildreth afirma que lo hace
por razones humanitarias al crear un fondo que pretende
pagar las fianzas de los detenidos y ayudarles a
conseguir representación legal. La constitución
estadounidense, añade Hildreth, garantiza
derechos legales a todas las personas del país
sin importar su estatus migratorio, y hay que ayudar
a los más necesitados del país. Trajo
su campaña a Casa de Maryland, una conocida
organización local defensora de los inmigrantes.
Y mientras Casa de Maryland y otros grupos a nivel
local tratan de mover mar y tierra a favor de la
comunidad, brillan por su ausencia todas esas organizaciones
latinas nacionales que dicen presente cuando hay
que entregar un premio o hacer un baile, pero difícilmente
sabemos dónde están cuando se trata
de estas cosas. Les daremos el beneficio de la duda
y diremos que es porque les encanta trabajar de manera
incógnita como desconocidos dentro de la misma
comunidad latina.
Mientras tanto, en la contienda electoral, con el
virtual nominado demócrata Barack Obama de
vacaciones en Hawai, su campaña ahora dice
que no irá a México como se hablaba
hace varias semanas. Telmo Figueroa, uno de los encargados
de asuntos latinos en la campaña, había
dicho que Obama iba a México en septiembre,
poco antes de las fiestas patrias (la segunda semana
de septiembre), y lo iban a recibir con los brazos
abiertos y con gran jolgorio. Pero parece que se
adelantó y ahora dicen que no va a ningún
lado antes de las elecciones. El viaje a Europa no
logró lo que querían aquí en
Estados Unidos –un alza notable en las encuestas– y
era difícil justificar un viaje a lo que los
conservadores califican como la cuna de la inmigración
indocumentada, pocos meses antes de las elecciones.
Pero lo cómico de todo es lo que dice la campaña.
Están verdaderamente sorprendidos que algunos
hayan pensando que Obama iba ir a México.
Aparentemente no cuenta que la misma campaña
lo haya dicho. ¿O será que no quieren
reconocer que políticamente no sería
muy astuto echarle leña al fuego antiinmigrante
con semejante viaje?
En el otro lado del país –en el estado
de California– la activista Cindy Sheehan,
quien lleva tiempo protestando contra la guerra en
Irak, consiguió las firmas necesarias para
colocar su nombre en la papeleta electoral del distrito
de San Francisco, el mismo que Nancy Pelosi, la presidenta
de la Cámara Baja, representa en el Congreso.
Sheehan perdió a su hijo en Irak y ha estado
protestando contra la política de la Casa
Blanca, y en contra de políticos de ambos
partidos que ella dice no han hecho suficiente para
retirar las tropas estadounidenses de esa zona de
conflicto. Según encuestas, Pelosi está por
encima de todos sus rivales, pero Sheehan podría
conseguir votos de los que dicen estar frustrados
con los demócratas.
Y mientras tanto, continúan los preparativos
para la convención demócrata en Denver,
Colorado, donde se oficializará la nominación
del senador Barack Obama. Ofrecerá su discurso
de aceptación en un estadio al aire libre,
y ya un grupo de la derecha cristiana reza que le
caiga una lluvia torrencial a Obama. Con cristianos
así…
|