Puntos de Vista

Una venganza de siete años que termina en el mayor fracaso.

Por: María Cardona

 

Los esfuerzos de los republicanos para derogar y reemplazar la ley del Cuidado de Salud Accesible –conocida como ObamaCare – han culminado en un fracaso verdaderamente único. Los estadounidenses deberían de estar felices de haber esquivado una bala –sí, al menos solo por ahora–; una bala que nos hubiera hecho más enfermos y más pobres como país.

Pero esto no debería sorprender a nadie. Nunca iba a ser fácil derogar y reemplazar el ObamaCare.

La manera como los republicanos lo hicieron, y que Trump apoya, es un plan que rompería con algunas de las promesas fundamentales de su campaña –de no tocar el programa del Medicaid y de seguir cubriendo a todos los ciudadanos estadounidenses- llega a la raíz del problema en la capital de nuestra nación.

Por siete años, los republicanos han denunciado el programa de salud ObamaCare. Mientras el presidente Obama estaba en la Casa Blanca, ellos aprobaron en la Cámara de Representantes y por más de 60 veces una legislación para derogar ObamaCare, sabiendo que jamás seria convertida en ley.

Pero en lugar de usar esos 7 años para intentar construir una alternativa viable, utilizaron su capital político para acosar al presidente Obama y denunciar todo lo que él intentaba hacer.

Entonces no tienen a quien más apuntar el dedo sino a ellos mismos, mientras todos observamos el espectáculo y gran fracaso de su venganza de 7 años. Ahora tienen la Casa Blanca y ambas cámaras del Congreso.  Los ojos del mundo juzgarán cada paso que den, para ver si tienen lo que se necesita para liderar.

Han demostrado hasta ahora que no lo tienen.

Mejor le hubieran hecho caso a su propio expresidente de la Cámara de Representantes –John Boehner (R-Ohio), quien ya que esta fuera de la política-, quien finalmente dijo la verdad, que derogar y reemplazar ObamaCare realísticamente “no iba ser posible”. El admitió que los republicanos terminarían arreglando pedazos del plan de ObamaCare que aún no funcionaban bien.

Pero estamos hablando de Donald Trump y él no hace nada para “el bien de la gente americana”. El hace todo para avanzar su propia agenda. En su segundo fracaso para que se apruebe una legislación de salud republicana, y al ver que derogar ObamaCare ni siquiera es algo en el que todos los republicanos están de acuerdo, Trump ha decidido que los republicamos dejen que ObamaCare fracase solo.

¿Imaginan eso? El presidente de los Estados Unidos quiere lastimar a millones de ciudadanos, sentenciando a muchos de ellos a la muerte, solo para contradecir a los republicanos sensatos que se oponen a dejar morir a sus electores solo para apoyar el plan de salud republicano y al presidente Trump, cuyos índices de aprobación son históricamente bajos.  También para vengarse de los demócratas, quienes han apoyado la ley de cuidado de salud desde un principio, la que ha dado acceso al cuidado de salud a más de 22 millones de americanos incluyendo a más de 10 millones de hispanos.

Esto no es un problema partidista. Esto es un problema de humanidad y de moralidad. Ya es tiempo que los líderes republicanos y la Casa Blanca demuestren que tienen al menos un poco de ambas cualidades corriendo por su sangre.

 COMPARTIR:
MÁS PUBLICACIONES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *