Puntos de Vista

Una persona acusada de acoso sexual no debería llegar al Senado

Por: María Cardona

 

Durante mucho tiempo, los demócratas se han rascado la cabeza en confusión cuando los conservadores se adhieren a los valores cristianos evangélicos mientras dan la espalda a las políticas que ayudarían a los más necesitados, los más pobres y los más marginados, aquellos a quienes la Biblia dice que debemos ayudar.

Pero muchos de estos conservadores están en aprietos con las muy creíbles acusaciones de asalto sexual y pedofilia contra el actual candidato republicano postulado para el Senado por Alabama, Roy Moore.

A principios de semana, había cuatro mujeres que se habían presentado alegando que, cuando eran adolescentes, Roy Moore, entonces un popular y poderoso fiscal del distrito, había entablado relaciones románticas con ellas.

La más joven, a los 14 años en ese momento, alega que Moore abusó sexualmente de ella durante una de sus citas cuando la llevó a su casa.

Luego, el lunes 13 por la noche, salió una quinta mujer para alegar que también había sido asaltada sexualmente por Moore en un estacionamiento dentro de un automóvil cuando se forzó a sí mismo y trató de presionarla para que cometiera actos sexuales con él.

Como se esperaba, Moore niega todo esto. Independientemente del informe riguroso de los periodistas de investigación del Washington Post que dieron a conocer la historia, Moore grita y grita que se trata de una persecución política de los demócratas y los republicanos del “establecimiento” para derrocarlo.

Hay cuestiones que se desarrollan en todo el país que ponen de manifiesto la hipocresía de tantos conservadores que excusan el comportamiento horrible de sus queridos políticos, siempre y cuando éstos propugnen los mismos valores cristianos que definen esa hipocresía.

Las compuertas se abrieron sobre el tema de acoso y agresión sexual con el caso del actor Bill Cosby y siguió con los casos de alto perfil de los capitanes de Fox News, Roger Ailes y Bill O’Reilly, quienes tenían una serie de acusaciones de mujeres, incluyendo acoso sexual, comportamiento inapropiado y agresión abierta.

El impulso está detrás de los demócratas en estos momentos. Tenemos que repetir los resultados de las elecciones de la semana pasada por todas partes del país donde este comportamiento fue repudiado. Los votantes de Alabama no pueden dejar que una persona que está siendo acusada de acoso sexual los represente en el Senado y, si llega a ganar, el líder republicano debería negarle un puesto en la Cámara Alta del congreso.

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