Puntos de Vista

Un examen nos hace saber quién está listo(a) para liderar el país

La semana pasada, observamos en vivo como Donald Trump fracasó en su primer examen de relaciones exteriores. Y esta semana fracasó en su primer examen como comandante en jefe de las fuerzas armadas.

Por primera vez, en el mismo escenario y frente a la misma audiencia, Hillary Clinton y Donald Trump se enfrentaron para discutir quien está más calificado para ser comandante en jefe. Ambos candidatos respondieron a preguntas de la audiencia, la mayoría veteranos y militares, discutiendo temas como la situación en Siria, la guerra contra el terrorismo e ISIS, manejo de información clasificada y el cuidado de los veteranos cuando regresan a casa.

Por su parte, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, contestó con respuestas concretas. Explicó su plan para eliminar a ISIS, que incluye una coalición de las naciones musulmanas con apoyo técnico de Estados Unidos. Recalcó que su plan no incluye un sinnúmero de soldados estadounidenses combatiendo y prometió que jamás pondría en peligro las vidas de nuestros soldados si no es necesario.

A Donald Trump, como alguien que ha insultado a las fuerzas armadas, a los veteranos y a los militares continuamente, se le hizo muy difícil expresar algún tipo de plan concreto cuando se trata de enfrentar las oportunidades para mejorar las fuerzas armadas.

Según Trump, él sabe “más sobre ISIS que los generales” que están a cargo y, añadió Trump que “nuestras fuerzas militares son débiles”, “las fuerzas armadas están en ruinas”, y también dijo que “no ganamos con nuestros militares”. ¿Será que debemos poner las vidas de nuestros soldados en manos de alguien que desde el arranque los va a ver cómo perdedores?

Ya sabemos que Donald Trump no tiene el temperamento para ser presidente y mucho menos por la forma como se expresa, ya que cada vez que abre la boca es para insultar a algún grupo de personas. El miedo es que en cualquier desacuerdo con un líder de otro país, Donald Trump puede perder el temperamento y el solo pensar que los códigos para lanzar armas nucleares están en sus manos es muy espantoso.

Para Trump, halagos de hombres draconianos como el presidente de Rusia, Vladimir Putin, son muy agradables, y él mismo piensa que Putin es un verdadero “líder”, no como el Presidente Obama. En el mismo escenario y en la misma media hora, Trump volvió a halagar al presidente de Rusia, aliado del presidente Assad, de Siria, aliado de los iraníes y responsable por la intrusión a los sistemas de computación del Partido Demócrata.

Con respecto a los indocumentados que quieren servir o están sirviendo en las fuerzas armadas, y al crédito de Trump, dijo que consideraría la legalización de esos individuos ya que es una “circunstancia muy especial”. Pero cuando se trata de enfrentar los abusos sexuales dentro de las fuerzas armadas, Trump exclamó un “¡qué se espera cuando se ponen a hombres y mujeres lado a lado!”. El hecho de que Trump piense que es normal que esto suceda o que debemos prohibir a las mujeres estar en los ejércitos, nos demuestra que este señor no está listo para liderarnos.

Este hombre no puede ser presidente. Cuando llegue noviembre, es hora de elegir a la primera mujer comandante en jefe.

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