Puntos de Vista

Salud e impuestos de los dos candidatos bajo la lupa

Por: María Cardona

Esta temporada de campaña es poco ortodoxa. Esto lo sabemos. Pero también tenemos que reconocer que hemos dejado que cunda una capa insidiosa y peligrosa de la falsa equivalencia y normalización de odio que se ha asentado sobre cómo se cubren las campañas, cómo son comentadas y percibidas. Por el bien de los electores, esto tiene que parar.

¿Cuál es esta falsa equivalencia y cómo podemos evitar que los votantes tengan la impresión de que ambas campañas están en iguales condiciones?
La única forma de hacerlo es señalándola donde exista. Así que permítanme comenzar con sólo unos pocos ejemplos.
En general, es importante señalar que Donald Trump ha sido el candidato presidencial que menos ha revelado sobre su vida en la historia moderna, y Hillary Clinton, ha sido una de las que más la ha revelado. Sabemos más sobre ella que prácticamente cualquier otra persona en la política actual.
Sin embargo, la falta de divulgación inmediata acerca de su diagnóstico de neumonía ha sido descrita como un nuevo fracaso, ya que la campaña ha sido perseguida y plagada por una supuesta inclinación a mantener secretos.
Pero que quede muy claro. Incluso en temas de salud, sabemos mucho más acerca de la salud de la Secretaria Clinton de lo que sabemos sobre Trump, quien es dos años mayor que Clinton, está con sobrepeso, no hace ejercicio regularmente y es famoso por jactarse con frecuencia de comer comida chatarra.
Tenemos una carta genuina del médico de Clinton desde hace mucho tiempo, el que realmente la ha examinado, donde obtenemos información sobre su salud a través de los años, conmoción cerebral, alergias, su tiroides, etc. Sabemos de su ECG, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria, su nivel de colesterol y los medicamentos que ella toma y para qué.

No sabemos nada en cualquiera de estas áreas sobre Donald Trump. La “carta” de su doctor era una farsa. Una broma. Los votantes merecen algo mejor. Trump prometió la información de salud más detallada en una aparición en “The Dr. Oz Show” ayer.  Lo que divulgó no fue gran cosa.  Al igual que cuando se comprometió a publicar sus declaraciones de impuestos, que todavía las estamos esperando.

Hablando de eso, la Secretaria Clinton ha publicado casi 30 años de declaraciones de impuestos. Sabemos qué tasa efectiva de impuestos paga ella, cuánto ha donado a la caridad, cuánto vale y las inversiones que ha hecho en los últimos 40 años.

No sabemos nada en cualquiera de estas áreas sobre Trump. A excepción de que sabemos que no pagó impuestos a finales de los años ‘70, los únicos años para los que han visto sus declaraciones de impuestos debido a una solicitud de una licencia de casino que requiere esos retornos.

¿Aparte de eso? Nada de nada. Lo que podría ser exactamente lo que ha pagado en impuestos desde ese entonces.

Gracias a la gran presentación de informes del New York Times, sin embargo, también sabemos que Trump debe millones de dólares a bancos en China y en Alemania. Y otros informes demuestran que Trump y sus más cercanos asesores tienen vínculos con negocios en Rusia. Quizás es por eso que es está tan encaprichado con el líder autocrático de Rusia, Vladimir Putin.
En fin, no hay equivalencia en cualquiera de estos temas o entre estos candidatos. Los votantes merecen mucho mejor. Los votantes merecen a alguien que tiene la sabiduría y el temperamento para ser presidente de Estados Unidos. Alguien como Hillary Clinton.

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