Puntos de Vista

Las primarias demócratas de Nevada y el senador Sanders

Este fin de semana, Nevada llevará a cabo la primera de sus dos asambleas presidenciales. Los residentes de Nevada que conozco quieren un candidato que da la bienvenida a la diversidad, a alguien que pueda continuar los esfuerzos del presidente Obama hacia una reforma migratoria. Para los residentes de Nevada, la demografía va más allá que la documentación, y a medida que Estados Unidos se hace más diversa, pide que el próximo presidente trabaje para ayudar a todas las familias latinas.

Claramente, los candidatos republicanos quieren hacer retroceder los avances hacia una reforma migratoria, construir una pared y los candidatos principales quieren deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados. Sin embargo, un candidato demócrata, el senador Bernie Sanders, tiene su propio historial mixto en el tema. Al favorecer a los trabajadores estadounidenses sobre sus contrapartes inmigrantes, y el centrarse únicamente en la economía, el senador Sanders ha desafiado a los progresistas, en su lugar, ganando elogios de los de la derecha cuyas políticas han hecho las cosas más difíciles para los inmigrantes.

En el 2007, el aquel entonces congresista Sanders se unió con los conservadores en el rechazo de una ley de reforma migratoria, usando un lenguaje que “era específicamente económico con respecto a las visas de trabajadores invitados, que fueron vistos con escepticismo por los trabajadores y los sindicatos”, como señaló The New York Times, pero ahora el senador Sanders justifica su voto exclusivamente debido a la que él llama la falta de los derechos humanos.

En un discurso en el Senado sobre su votación, el senador Sanders dijo que la propuesta de reforma migratoria era sobre “traer a este país durante un período, a millones de trabajadores temporales con salarios bajos, con el resultado de que los salarios y beneficios en este país, que ya están bajando, serían más bajos todavía”.  Este es un punto de debate republicano que se ha utilizado para oponerse a una reforma migratoria integral.

Después de votar “no” al proyecto de ley del 2007, mientras el mismo recogía polvo en algún estante del Capitolio, el senador Sanders finalmente se unió a la mayoría de los demócratas votando “si” en la reforma migratoria del 2013. Su resistencia anterior puede haber sido recibida muy bien por sus constituyentes de Vermont, pero cualquier progreso es mejor que ningún progreso, y esos seis años de inactividad produjeron un sinnúmero de inmigrantes viviendo en temor a ser deportados.

Este problema va más allá del suministro y demanda. Con su estrecho enfoque en los trabajadores estadounidenses, el senador Sanders ha tomado posturas sobre inmigración diferentes de las que ayudarían de las comunidades inmigrantes y latinas, que pierden el sueño por temor a oír un golpe en su puerta en la medianoche.

Las propuestas del senador Sanders puede que marquen las casillas en su lista de personas que necesita para ganar, pero históricamente, en sus esfuerzos para ayudar a los estadounidenses nacidos aquí, a veces ha hecho cosas más difíciles para muchos inmigrantes y sus familias, que viven en las sombras, contribuyendo arduamente a nuestra sociedad, pero que viven en el temor. Los votantes latinos e inmigrantes necesitan decidir si él es merecedor de nuestro apoyo.

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