Puntos de Vista

La guerra republicana contra el plan de salud: tercer capítulo

Por: María Cardona

 

De acuerdo al genial Albert Einstein, la definición de ‘insensatez’ es continuar repitiendo las mismas acciones esperando resultados diferentes. Los republicanos se han convertido en el partido de la insensatez. ¡Alerta roja, amigos! El cuidado de salud de tu familia está en peligro tras el tercer intento por parte de los republicanos de derogar la ley de cuidado asequible conocido como Obamacare.

TrumpCare, como es catalogado el nuevo plan, fue creado en medio de la noche en alguna esquina del Capitolio y lejos de las cámaras ya que los republicanos pretenden cambiar una sexta parte de la economía estadounidense sin que nadie se entere.

En la nueva versión presentada por los senadores Lindsey Graham, de Carolina del Sur, y Bill Cassidy, de Luisiana, aparte de recortar el presupuesto de ley, pone el cuidado de salud en manos de los estados. Presentado bajo una teoría de derechos estatales, los gobernadores tendrán la gran tarea de ofrecer cuidado de salud a sus residentes con escasa ayuda del gobierno federal.

Cuando la ley de cuidado de salud asequible fue concebida, los demócratas tuvieron cientos de horas en reuniones para debatir y varias semanas para que los republicanos pudiesen ofrecer cambios a la ley. Ahora los republicanos quieren hacer todo en menos de 6 días de trabajo y sin debate público. ¿Por qué tanto apuro para aprobar este “nuevo plan” de salud? ¿Por qué no dejar que el pueblo sepa lo que está en la propuesta?

Porque saben que este plan es malo para sus constituyentes y para todos los estadounidenses.

Bajo esta propuesta, se estima que más de 32 millones de personas perderán acceso a seguro médico asequible con esos beneficios recortados. También desaparecerán las protecciones garantizadas bajo Obamacare como cuidado maternal asequible, prescripciones y tratamientos para abuso de substancias ilícitas.

En la ley actual, el gobierno federal subsidia los planes de salud para las personas que más lo necesitan, pero todo eso se acabará si este plan llega a convertirse en ley, volteando el mercado al revés y causando dolor en las vidas de las personas que más necesitan la ayuda. Se estima que recortes sobrepasarán los 700 mil millones de dólares en 10 años dejando a los estados que se defiendan por sí mismos.

De todas las propuestas de este congreso de mayoría republicana ésta puede ser la más peligrosa ya que ni siquiera ha dado tiempo para que la Oficina de Presupuesto del Congreso tenga la oportunidad de analizarla. Las dos últimas facturas del Trumpcare tenían una puntuación del CBO que indicaba que entre 10 y 32 millones de estadounidenses perderían su atención médica.

Con tantas medidas y análisis, el proyecto de ley Graham-Cassidy es el más draconiano del Trumpcare. No hay grupo de pacientes, compañías de seguros, asociaciones médicas o grupos de atención médica que apoyen esta insidiosa factura. De hecho, la mayoría de ellos se oponen firmemente a ella.

El Partido Republicano necesita pensar mucho en el tipo de partido en el que se han convertido. Si realmente creen que son el Partido Pro-Vida deberían matar este proyecto de ley inmediatamente, en lugar de millones de estadounidenses. Si proceden, ya no pueden llamarse Pro-Vida. Tal vez podrían llamarse el partido de, bueno, “la insanidad”.

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