Puntos de Vista

El voto como arma contra el racismo, la intolerancia y la xenofobia de Trump

Por: María Cardona

“Alguien extremadamente creíble llamó a mi oficina y me dijo que la partida de nacimiento del presidente Obama es fraudulenta”, escribió Donald Trump en su cuenta de twitter en el 2012. Desde ese entonces, y por los siguientes cinco años, Donald Trump continuaría repitiendo esta mentira y cuestionando la ciudadanía del Presidente de Estados Unidos.

A pesar de que muchas personas pedalearon contra esta mentira, ninguna de ellas tenía el micrófono o la influencia que Trump pudo tener en el debate público.

Según Donald Trump, él mandó a personal hasta Hawai para investigar y prometió que “no íbamos a creer lo que habían encontrado”. Me supongo que porque eran mentiras ya que la semana pasada Donald Trump por fin reconoció que el Presidente Obama nació en Estados Unidos.

Desde un principio, el Partido Republicano, miembros del Tea Party y racistas en común acuerdo, repetían estas mentiras para descreditar al primer presidente afroamericano de esta nación, no porque no ganó las elecciones, sino por su color de piel y su nombre, Barack Hussein Obama, así de simple.

Este tipo de mentiras son basadas en racismo, instigando los más oscuros instintos en los corazones de los estadounidenses. Esta fue la forma que Donald Trump llamó la atención de muchos de sus actuales seguidores. Seguidores que, frustrados con la situación económica del país, consiguieron un escape a su odio e ira dirigiéndolas hacia las personas de color.

Estas son las mismas personas que apoyan las ideas de Donald Trump de discriminar en contra de los más de 1.6 millones de musulmanes en el mundo. También apoyan su plan de deportar a todas las personas indocumentadas en el país y piensan que los inmigrantes mexicanos son violadores y criminales.

Trump no está al tanto del daño que hacen sus palabras en contra las minorías de este país. O peor aún, no le importa un comino. La irresponsabilidad de Trump cuando se trata de su influencia en el debate público es negligente. ¡Quién sabe si de verdad creía en esta mentira!, lo único que él sabía es que cada vez que daba una entrevista sobre ese tema, sus seguidores en twitter subían, y entonces ¿por qué no repetirlas?

Muchos que vieron a Donald Trump en televisión cuestionando la ciudadanía del primer presidente afroamericano le creyeron. Después de todo, ¿cómo es posible que alguien tan exitoso vaya a mentir de esa manera en televisión? Y lo mismo siguen pensando.

Ahora que Donald Trump ha pronunciado que el presidente Obama realmente nació en este país (¡qué alivio!), ¿creen ustedes que sus seguidores cambiarán su opinión sobre el presidente Obama? Yo no lo creo, ya que el daño está hecho.

Las mentiras de Trump están basadas en el racismo, la intolerancia y la xenofobia y continúan reinando en su campaña.  Catalogando a las comunidades afroamericanas como campos de guerra, a la frontera fuera de control con mexicanos ilegales corriendo por todas partes y matando gente, y a los chinos quitándonos los trabajos, Donald Trump pinta una realidad para sus seguidores blancos de que esas comunidades son el problema.

Este noviembre, te reto a que consigas a cinco familiares, amigos o compañeros de trabajo y llévatelos a votar; sólo de esta manera combatiremos el racismo y la intolerancia que Donald Trump ha logrado inculcar y cosechar en este país.

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