Patricia Guadalupe

Llegada de Sessions a Justicia también preocupa a Soñadores

Por: Patricia Guadalupe

El senador republicano Jeff Sessions fue confirmado esta semana por el Senado como el nuevo procurador general del país, con grupos que abogan por los derechos civiles y los derechos de los inmigrantes y que cuestionan su compromiso con los temas que afectan a esas comunidades, en particular la inmigración. Sessions ya es conocido como una persona que se pudiera calificar como antiinmigrante por sus posturas en el pasado. Incluso Sessions fue rechazado para un puesto judicial en los años 80 por comentarios que muchos interpretaron como racistas.

Ha estado en contra de una reforma migratoria integral, favorece el registro de inmigrantes y el actual veto migratorio del presidente Trump que afecta a varios países de mayoría musulmana y que se batalla en las cortes.  Sessions también apoya una propuesta recién presentada por varios legisladores republicanos que recortaría el número de personas extranjeras que pudieran entrar al país como inmigrantes legales, además de eliminar varias maneras de que residentes legales que tramiten la ciudadanía pudieran auspiciar a familiares en el extranjero. Además, Sessions pudiera eliminar un programa de asistencia y orientación legal ofrecida a inmigrantes detenidos que quieran llevar sus casos a las cortes con la posibilidad de detener una deportación.

“Los senadores republicanos deben saber que al confirmar a Jeff Sessions como procurador general de los Estados Unidos, ellos están poniendo nuestros derechos civiles en riesgo y a nuestras comunidades minoritarias en peligro”, dice Cristóbal Alex, presidente de la organización Fondo de Victoria Latina (LVF, en inglés), un grupo que aboga por los intereses de la comunidad latina. “Como hemos visto durante toda su carrera, sus convicciones antiinmigrantes y racistas guiarán su juicio y no permitirán que él proteja a todos los estadounidenses de la misma manera. No tenemos ningún motivo para creer que será un procurador general independiente. Él simplemente no es apto para servir en ese puesto”, señaló.

Mientras tanto, continúa la preocupación en la comunidad migratoria sobre la posible eliminación del programa de amparo conocido por sus siglas en inglés, DACA, especialmente con Sessions al mando en el Departamento de Justicia. El programa le da un estatus migratorio legal a más de 800 mil jóvenes indocumentados, y el presidente Trump ha dicho que tiene planes de acabar con ello, poniendo en riesgo de deportación a decenas de miles que no conocen otro país más que este.

“Acabo de renovar mi DACA, lo tengo hasta 2018 y espero poder mantenerlo aunque él (Trump) se deshaga del programa. No voy a dejar que un hombre juzgue mi futuro”, dice Nataly Montaño, de 22 años, residente de Arlington desde que llegó a este país de pequeña desde Bolivia, y quiere estudiar medicina. “Quiero ayudar a la comunidad que me ha dado tanto. Bolivia no es mi hogar. He estado en Estados Unidos casi toda mi vida. No puedo imaginar volver a un país que no conozco”.

Lizette Arias también vive en Arlington y llegó a EEUU a los cuatro meses de edad, también de Bolivia. “Eliminar el DACA es aterrador. Sin un permiso de trabajo no puedo hacer mucho, estoy pensando que puedo seguir trabajando de alguna manera, tal vez como consultora, haciendo trabajo de activista. Estoy planeando hablar con mi empleador para ver si tal vez pueden ayudarme si eliminan el DACA”.

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