Patricia Guadalupe

Las comunidades hispana y afro deben seguir trabajando unidas

Por: Patricia Guadalupe

Se espera una batalla entre la Casa Blanca y los demócratas sobre el presupuesto que el presidente Trump presentó esta semana, el cual pretende destinar menos fondos a una mayoría de programas sociales para costear un muro en la frontera con México. El presupuesto recorta dinero de casi todas las agencias federales, con la excepción del Departamento de Defensa y otros programas de seguridad.

El primer mandatario ha insistido que seguirá con planes para la construcción del muro, y presenta su plan presupuestario para callar críticas, incluso de miembros de su propio partido, quienes dicen que no hay fondos para semejante proyecto en la frontera. Aunque Trump tenga la mayoría en ambas cámaras del congreso no hay garantía de que vaya a conseguir lo que quiere. Ciertamente los demócratas no lo permitirán y anuncian que van a luchar contra cualquier recorte que perjudique a las comunidades más necesitadas.

La congresista demócrata Yvette Clarke, de Nueva York, acaba de presentar un proyecto de ley que exige que autoridades de inmigración –incluyendo agentes de la Patrulla Fronteriza- porten cámaras de video. La legisladora explica que su proyecto de ley intenta disminuir los casos de abusos contra inmigrantes.

Todo esto mientras que el congresista republicano Steven King, de Iowa, desatara toda una polémica con sus comentarios durante una entrevista radial cuando se le preguntó sobre el reconocido periodista Jorge Ramos de Univisión, quien dijo que la comunidad anglosajona pronto será una minoría. King respondió que a su juicio, a Ramos le encanta fomentar controversia y que aunque el número de hispanos y afroamericanos sería mayor que los anglosajones, “esos dos grupos van a estar peleando entre ellos de todos modos”, y por eso no van a alcanzar los números (y por ende, el poder) de los anglosajones.

“Este tipo tiene un largo historial de decir cosas racistas y negativas en contra de la comunidad migratoria”, comenta Cristóbal Alex, presidente del Fondo Victoria Latina (LVF, en inglés). “Esto es parte de una estrategia por parte del congresista y otros de dividir a las comunidades para que estemos peleando entre nosotros mientras ellos hacen lo que quieren. Tienen miedo de que vayamos a trabajar juntos para echar adelante a todas las comunidades y lo hacen porque le tienen miedo al poder que juntos podamos conseguir”, añade.

Mientras tanto, las audiencias en el congreso para confirmar al único latino nominado al gabinete de Trump, programado para esta semana, se postergaron hasta la semana que viene. El abogado cubano-americano Alexander Acosta, actualmente decano de la facultad de leyes de la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés), fue nominado por Trump para encabezar el Departamento de Trabajo luego de que el primer candidato retirara su ­­nombre. Aunque algunas organizaciones han dicho estar en contra del nombramiento de Acosta, no se espera mayores retrasos ni bloqueos en ser confirmado. El comité que tomará su nominación explica que porque Acosta acompañó al primer mandatario en el viaje esta semana, decidieron posponer las audiencias, que se espera tarden unos días antes de la votación por su nominación en dos semanas.

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