Patricia Guadalupe

Estas directrices van en contra de los valores de EEUU

Por: Patricia Guadalupe

La inmigración sigue siendo un tema principal un mes después del día en que Donald Trump llegó a la Casa Blanca. Esta semana en particular el primer mandatario ha presentado algunas nuevas directivas relacionadas a cómo tratar a los inmigrantes indocumentados, y una de las más controvertidas tiene a la comunidad migratoria y a los grupos que abogan por los inmigrantes bastante preocupados y furiosos a la vez. Entre otras cosas, las nuevas órdenes de la administración Trump amplía la ley conocida como Sección 287(g), que le permite al Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) hacer acuerdos con las autoridades locales para que ayuden a detener a inmigrantes indocumentados.

Ya hay varias ciudades –incluyendo Washington y otras localidades en Maryland y Virginia- que han dicho que no cooperarán con el gobierno federal en este esfuerzo, y seguramente llevarán este conflicto a las cortes. Las órdenes también aseguran una detención y deportación más rápida de indocumentados detenidos en cualquier parte del país.

Durante la administración Obama, las autoridades en las fronteras, por tener más recursos que otros lugares para procesar a los inmigrantes, eran las únicas que podían ordenar una deportación inmediata; inmigrantes detenidos en el interior del país tenían más tiempo para ser procesados –e inclusive para buscar asistencia legal mientras trataban de detener una deportación-, pero la nueva orden deja eso a un lado. La administración también tiene planes de crear más centros de detención en el país para acelerar el proceso de deportación. Como es de esperar, los grupos que abogan por los inmigrantes califican estas medidas como nefastas y que atentan contra la comunidad.

“Nosotros que somos personas de carácter humanitario, no podemos ver lo que está sucediendo en el país y pensar que es algo diferente a lo que es: un ataque a nuestros valores. Estas directivas del presidente Trump están desgarrando a los padres, madres y sus hijos. Están afectando a niños nacidos en Estados Unidos e incluso a residentes legales. Esto va en contra de los valores de Estados Unidos. Valores que siempre han buscado fortalecer a las familias y promover la paz”, comentó CASA de Maryland. “Siempre nos opondremos a leyes que van en contra de nuestros valores. La verdad es que podemos unirnos como nación y hacer que los inmigrantes se conviertan en una solución que nos lleve a todos hacia un país más próspero. Necesitamos una reforma de sentido común, pero estas políticas suenan más y más como las políticas de una nación que la mayoría de los estadounidenses no reconoce”, añadió. Tanto CASA como otros grupos dicen que llevarán sus querellas a las cortes.

Por otro lado, los más de 800,000 jóvenes amparados bajo el programa DACA –los llamados DREAMers- pueden por el momento sentir un poco de alivio porque la Casa Blanca hasta la fecha no ha mencionado nada sobre cancelar DACA, como Trump había prometido durante la campaña. Pero se habla de que pudiera hacerlo en las próximas semanas. Trump ha dicho que quiere ayudar a estos jóvenes, e incluso comentó durante su más reciente conferencia de prensa desde la Casa Blanca que es un tema que le preocupa, pero no ha hablado muy a fondo del asunto, y los jóvenes –al igual que sus familias y grupos que abogan por el tema- siguen en espera de detalles.

 COMPARTIR:
MÁS PUBLICACIONES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *